17/7/12

La crítica de A Soldier in Every Son

En las últimas semanas he atosigado a todo mundo con esta producción, pero espero que resultará comprensible; no todos los días tiene uno la oportunidad de estrenar en el Reino Unido, y menos con las condiciones que esta obra ha tenido. Pero bueno, también es cierto que ha llegado el momento de enfrentar al público y a la temible crítica británica, que no se caracteriza por su condescendencia.  En algo que para los mexicanos puede resultar sorprendente, 48 horas después del estreno es imposible no enterarse de la respuesta crítica que la obra ha generado.  He aquí algunas de esas opiniones, que se mueven por todos los extremos. 
     En primer lugar la de la revista Whatsonstage –que casualmente fue la primera en publicarse al día siguiente del estreno–, nos otorga la mejor calificación posible: cinco estrellas. En resumen Daniel Whitley afirma que es un "soberbio" trabajo de conjunto y que la obra ofrece mucha carnita para los actores: "The play has an inherent danger of becoming something like a glorified history lesson; but here it turns into something of a master class in both storytelling and the applicability of Shakespeare’s style (it is inspired by his Histories)".

Muy rápido vinieron los golpes de realidad: The Guardian, The Independent y The Stage nos dieron apenas dos estrellas. Aunque las tres coinciden en la ambición del proyecto, dejan entrever que el resultado no ha sido del todo satisfactorio. En general comentan la confusión creada por los nombres, lo que para ellos dificulta seguir la historia. Podríamos replicar este asunto afirmando que en México solemos hacer la tarea cuando vamos a ver una obra histórica de Shakespeare, pero sea bienvenida la crítica:

Más equilibrados en su juicio han sido los críticos de The Telegraph y The Stratford Observer, que si bien han señalado la dificultad para entender algunas relaciones familiares, y critican cierto apresuramiento generado por abordar tantos acontecimientos en tan corto tiempo (hay que decir que la obra se recortó en un 30 %), destacan la ambición y seriedad con que ha sido abordado el proyecto, así como los diseños espectaculares de Eloíse Kazán. Tal vez el trabalenguas de los nombres se puede conjurar con un "stiff tequila" al final de la función, afirma Dominic Cavendish. 

De donde han venido los comentarios más elocuentes ha sido de los blogs independientes, que destacan el proyecto por la resonancia shakespereana de una historia lejana y familiar a la vez, por su capacidad para atrapar al público joven y por la conjunción de diseños y actuación en un espectáculo de  "violence, blood and gore" (Linderslove). All Thing Cultured, por su parte, afirma que la producción es un "resonante suceso" que logra superar la pesadilla de los nombres con humor y una tensión que mantienen permanentemente el interés del espectador.  

Con todo, es el público el que tiene la última palabra. La asistencia ha rondado la "media sala" lo que, según afirma la propia compañía, resulta normal tratándose de una obra de estreno. Por lo general el público que llega a Stratford-Upon-Avon va buscando el repertorio shakespeareano. Para ver lo que opina la gente, aquí les dejamos un pequeño testimonio: 



En conclusión, podríamos sentirnos satisfechos por la atención prestada a la obra. No obstante, me parece sintomático que nadie haya hecho el menor intento por contextualizar el proyecto con la situación actual de México (como se sugiere desde el programa y, creo yo, en la misma obra) y que nadie intente extraer algún significado que vaya más allá del "ejercicio estilístico" y de una buena o mala ejecución. En ese sentido, y a pesar de su probado bagaje, no me parece que la crítica periodística inglesa se caracterice por la asertividad y profundidad de sus juicios. El análisis del concepto y el discurso de la obra quedarán, espero, para futuras tentativas.