13/6/18

El boletín oficial como desliz




La madrugada del 5 de junio de 2015 un comando encapuchado irrumpió en un cuarto de 3x3 metros del barrio de San Bruno, en Xalapa, y golpeó brutalmente a los ocho estudiantes que allí celebraban un cumpleaños. Horas más tarde la autoridad emitió un boletín para dar cuenta de los sucesos y de las acciones de investigación. El documento es una joya que, tal como veremos a continuación, revela más de lo que sus redactores hubiesen querido. Por lo pronto, propongo leerlo en voz alta activando el audio de fondo que aquí se acompaña y subiendo el volumen paulatinamente hasta ahogar la lectura. Así lo leíamos en las Crónicas Veracruzanas que la Orteuv presentaba a fines de ese año; en escena se realizaba, además, un lento fade out que oscurecía la sala, saturada entonces por el sonido ambiente de lo que, según queríamos hacer sentir, era Veracruz en tiempos de Javier Duarte. 
   El boletín de la SSP dice así: 

CONDENA SSP ATAQUE A ESTUDIANTES

"Xalapa, Ver., 05 de junio de 2015.- La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) niega rotundamente tener participación alguna en el ataque que sufrieron estudiantes de la Universidad Veracruzana (UV) la madrugada de este viernes. Desde la dependencia condenamos categóricamente los hechos. 
    "Apenas fue notificada la situación, a través de la línea del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4), se acudió de manera inmediata para atender a las víctimas, así como para implementar la búsqueda de los responsables que viajaban a bordo de dos vehículos y de los que hasta el momento se desconoce su paradero. 
    "Por otra parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) se encuentra investigando las agresiones que sufrieron ocho jóvenes la madrugada de este viernes mientras se encontraban en el interior de una vivienda. 
    "De acuerdo con lo que refieren los estudiantes, varios sujetos se introdujeron en la vivienda que ocupaban en ese momento y los golpearon mientras dormían, por lo que de inmediato se iniciaron las investigaciones. 
    "Cabe destacar que en días pasados un grupo de jóvenes participaron en hechos vandálicos agrediendo las instalaciones del Instituto Nacional Electoral (INE)
    "Se investiga si los hechos de anoche tienen relación con esta agresión a las instalaciones de dicho organismo. 
    "En cuanto al estado de salud de las víctimas, se les valoró por parte de personal de la Cruz Roja Mexicana, determinando que presentaban lesiones en diferentes partes del cuerpo, sin embargo, se negaron a ser trasladados en las unidades a los hospitales cercanos."
________________________

Sin duda un documento histórico que evidencia algunos de los comportamientos de nuestra justicia, tal como corroboramos en estas tres perlas:
1) El primer párrafo se dedica a negar cualquier participación de la autoridad en el atentado, una explicación no pedida que da mucho para pensar. 
2) Se menciona la agresión al local del INE, donde se quemó material electoral, por su posible vínculo con el atentado de esa noche. Efectivamente hay testimonios que sugieren que alguno de los estudiantes golpeados en el cuarto pudo haber participado en aquel acto "vandálico"; si esto fuera cierto, ¿a quién debemos apuntar como directamente interesado en responder con un castigo ejemplar? ¿Al INE? ¿A un partido político? ¿Al gobierno? Curiosamente tenemos una línea de investigación, la única, que involuntariamente  señala a las instituciones públicas. 
3) La afirmación final de que los estudiantes "se negaron a ser trasladados en las unidades a los hospitales cercanos" pone nuevamente en evidencia la desconfianza de las víctimas hacia quienes acudieron en su ayuda. 

El caso sigue abierto tres años después y nunca sabremos quién cometió el atentado, al menos no oficialmente. El boletín ya no se puede consultar en línea pues la liga fue borrada. Para su consuelo les dejamos una captura de pantalla. 


1/5/18

Crónicas Veracruzanas en Humanidades


“Voy a cantar un corrido
Que de mi memoria escapa
Cantaré lo sucedido 
Allá por Tatahuicapa... ” 

Invitan a la Orteuv a presentar sus Crónicas Veracruzanas en la Facultad de Humanidades. Será parte de los Diálogos Interdisciplinarios por la Paz, un coloquio que reúne voces muy diversas para reflexionar sobre la construcción de la paz en el contexto de shock que vive el estado. El evento no puede ser más oportuno para nosotros que, durante todo el año en La Caja, venimos haciendo pruebas con este ejercicio de interlocución. 
Crónicas Veracruzanas, basado en Aquí no es Miami, de Fernanda Melchor, es un ensayo abierto, un work in progress sobre la memoria, la microhistoria y las narrativas de la realidad. Para nosotros como compañía ha representado la posibilidad de colocar al espectador frente a su realidad más inmediata a través de una comparecencia escénica. Cada crónica es un compuesto de relatos breves, actas juduciales, testimonios y acciones teatrales con los cuales proponemos un diálogo in situ en torno a diversos problemas éticos. 
El día programado no contamos con el ochenta por ciento del elenco que está en el DF presentando otra obra de nuestro repertorio, así que armamos un programa alterno con dos crónicas y un intermedio musical.
En primer lugar Insomnio, un relato de apenas diez minutos que evidencia el trauma que ha dejado en la señora Rita una balacera ocurrida a las puertas de su casa. Es apenas un abreboca que procura ponernos en la piel del personaje, pero las condiciones técnicas del auditorio no ayudan para agudizar la percepción del miedo y de la incertidumbre. Aún así,  ha quedado claro de qué va el asunto. 
El intermedio tampoco funciona en lo técnico. Se trata de la lectura del boletín de prensa emitido por la Procuraduría estatal al día siguiente de la agresión contra estudiantes de la propia Facultad de Humanidades, acompañado por una pista sonora, un “tapete acústico”, que recrea los cinco minutos de golpiza propinada a los muchachos. Esta tarde en Humanidades nos falla el fade out de luz y también el control del audio, pero el efecto germina en la medida que los asistentes ponen de su parte y se abandonan a la percepción de los golpes; de alguna manera afirmamos que se ha producido una reacción epidérmica.  
Pero lo más interesante viene al último: El corrido del Quemado cuenta el viaje que dos periodistas hicieron a Tatahuicapa para investigar sobre el caso de linchamiento a un violador y asesino, tal como exclama el corrido compuesto por “un tal Panuncio Mendoza”. Este hecho ocurrido a mediados de los 90’s tiene como punto central la asamblea popular realizada en las canchas del pueblo, en la que por votación se decidiría la suerte del acusado. 
En nuestra representación, el relato se interrumpe en este punto y se invita a los asistentes a deliberar con su voto. 
Estamos en la Facultad de Humanidades. Estamos en un coloquio que busca alternativas para construir la paz. Estamos hablando de problemas éticos. En ese contexto, el linchamiento gana con alrededor del 60 % de los votos del auditorio. ¿Sorpresa? No hay tiempo para pensarlo y, en atención al resultado, nosotros reanudamos la presentación con la quema del condenado a muerte. 
Fuego en escena: un pequeño resplandor que en segundos consume al monigote de papel. El momento es mágico como el fuego mismo. Luz y calor. El fuego es el alma del rito para un pueblo herido que busca en el ritual su curación. 
Al terminar la presentación ya está encendido el debate, pero este se catapulta aún más con la crítica de alguien que pregunta por qué un grupo de personas inteligentes, informadas y sensibles al análisis de la realidad, puede inclinarse por la ejecución de un pobre loco que no tiene control sobre sí mismo. Allí está el pasto para las llamas de la discusión, aunque más que discusión cada participación deviene es confesión catártica de las experiencias y los miedos que de un tiempo a esta parte inundan a los veracruzanos. 
En el fondo, los que han bajado el pulgar condenatorio reconocen tácitamente que su voto ha sido emocional. 
Mucho que hablar al respecto, mucho que construir para alcanzar otra vez la paz social y psicológica. Por lo pronto, esta Crónica Veracruzana deja constancia de la necesidad de salir del infierno y avisorar un purgatorio más clemente. 

Crónicas Veracruzanas, basada en textos de Fernanda Melchor; dramaturgia y dirección: Luis Mario Moncada; asist. de dirección: Valeria España; con Esther Castro, Miriam Cházaro, Valeria España, Enríque Vásquez y Raúl Pozos. Producción: David Ike y la Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana (Orteuv). Función en la Facultad de Humanidades: 25 de septiembre del 2015. 

Crónica publicada en el # 2 de Artis, revista cultural de la Universidad Veracruzana (2016) 

23/4/18

La virgen loca y el biodrama


La primera exigencia de la biografía, la veracidad, atributo pretendidamente científico, no es otra cosa que el supuesto retórico de un género literario, no menos convencional que las tres unidades de la tragedia clásica, o el desenmascaramiento del asesino en las últimas páginas de la novela policial. 
Juan José Saer, El concepto de ficción. 

Cuando me invitaron a dirigir a la Compañía Titular de la Universidad Veracruzana desconocía la historia de La virgen loca, un monólogo que estaba por cumplir 40 años arropado por la mítica sentencia: “si no has visto La virgen locano eres xalapeño”. Hosmé Israel es su autor e intérprete, un hombre discreto perteneciente a la Compañía, quien no ha fallado ni un año realizando al menos una temporada o gira de la obra, siempre bajo la supervisión de Enrique Pineda, quien por esta puesta en escena fue consagradocon un record Guinnesscomo el director con más años al frente de una misma producción teatral. Con tales antecedentes resultaba obligado organizar un homenaje que a la vez fuese una revisión sobre las repercusiones de un montaje que se ha mantenido vivo por tanto tiempo. Hay que decir que en cuatro décadas no ha decaído el interés del público, que la sigue con devoción; aunque se le asignen pocas funciones al añoLa virgen locasigue siendo la obra teatral más taquillera de Xalapa y su recaudación resulta siempre un alivio para las precarias finanzas de la Compañía. 
Dado que un punto central del proyecto de trabajo que presenté a la UV consideraba abordar escénicamente la microhistoria y el biodrama, aprovechando como material de exploración el largo historial de la Compañía (una línea ya vislumbrada por David Gaitán en Beisbol), propuse que el resultado final del homenaje fuese un documental cinematográfico que atestiguara la relación que la obra y el público han tejido a lo largo de los años. Para ello armaríamos una temporada en Xalapa, así como una gira por diversas ciudades del Estado en donde la obra ya se hubiese presentado, y registraríamos en video las incidencias y los testimonios tanto de los creadores como del público. 
El problema inicial que enfrentamos el realizador Ricardo Braojos y yo –que hacía de co-productor y co-guionista–, fue que no conocíamos la obra y aún faltaban meses para que ésta volviera a escena, así que para darnos una idea decidimos verla en una grabación del año 2009. La experiencia fue decepcionante, al menos en principio: el video desnudaba los aspectos más grotescos de una puesta protagonizada por una solterona que de la mañana a la noche ruega a San Antonio le consiga un hombre para aliviar su locura.  Esa es, enbruto, la trama que durante 80 minutos se desdobla en diversos estados de ánimo hasta bordar una locura que hace recordar los maullidos de una gata en celo. Refiero con la mayor honestidad mi primera impresión, compartida por Braojos, quien se preguntaba qué historia podíamos contar a partir de ese material. Como ninguno de los dos teníamos una respuesta aproximada, quedó claro que una de las preguntas que el documental debía responder era, ¿qué determinó que esta obra se haya convertido en un fenómeno perdurable? 
Refiero este primer contacto con la obra como un momento crucial pues puso en evidencia el prejuicio chilangoque nos impedía identificar de entrada los valores y virtudes de la representación, o, dicho de otra manera, nos advirtió de ajustar las varas con las que acostumbramos “medir” a las obras contemporáneas. 
Tratando de proponer otras lecturas yo arriesgué una hipótesis que vinculaba el travestismo del actor que hace a la virgen–tácitamente aceptado por decenas y cientos de espectadores que asisten al teatro en compañía de sus familiares–, con una tradición de cambio de roles cuyos antecedentes se remontan al antiguo Totonacapan. Si logramos establecer este vínculo de aceptación –afirmaba–, comprenderemos por qué una obra transgresora que surgió como burla de la doble moral y el conservadurismo xalapeño, se ha transformado en una comedia de costumbres. ¿Tendría la mismo longevidad La virgensi hubiera sido interpretada por una actriz? Para abordar estos tema entrevistaríamos a una antropóloga social especializada en estudios de género, cuyos trabajos están vinculados con la historia de Veracruz. Sin embargo, apenas iniciado el rodaje comprendimos que por ese camino no llegaríamos muy lejos. Prácticamente nadie entre los espectadores y ni siquiera el propio Hosmé reparaban en esta hipótesis como un asunto relevante; algunos afirmaban categóricos que el travestismo no era tema en la obra y, en cambio, valoraban como una perfectaconvención teatral” que un hombre interpretase a una mujer under the influence. Hipótesis fallida o indicio de que el tema se aloja en el inconsciente colectivo (y requeriría otras formas de acercamiento), tuvimos que abandonar esa línea pese a la evidencia física de un hecho singular.  
Para colmo, a medio rodaje quedó en entredicho la continuidad de la gira al no llegar los apoyos solicitados.  Es cierto que podíamos continuar por nuestros medios, pero después de recabar horas de entrevistas y funciones grabadas seguíamos preguntándonos de qué serviría acumular más gigasde lo mismo si no había un hilo conductor. Lo evidente era que no encontrábamos la narración oculta detrás de una noticia que, por sí misma, apenas daba para un reportaje. 
A punto de tirar la toalla, encontramos el hilo una bochornosa tarde después de dar función en el puerto; mientras el actor expresaba su molestia por la intromisión del camarógrafo en plena representación –el barco ya hacía agua por todos lados–, el público jarocho comenzó a explayarse en las entrevistas repitiendo que el tema era la soledaddel personaje, situación que les conmovía y les hacía recordar a personas muy cercanas. Hermanas, primas y tías solteras surgieron en el imaginario de los entrevistados, súbitamente sensibilizados por la tremenda soledad que, a su juicio, experimentan algunos de sus parientes. Por la forma en que se expresaban del personaje ficticio resultaba claro el reconocimiento de una identidad de la que nuestravirgen era símbolo. Después de revisar más tarde los testimonios concluimos que la virgen representa a todas las señoritasa las que se les ha ido el último tren y en secreto esperan que se consume un milagro de amor…, o de lujuria.   
En reuniones maratónicas redefinimos la ruta del documental y alcanzamos algunos acuerdos prioritarios para el seguimiento del proyecto: el primero –y quizás el más importante–, fue que mediante los testimonios fundamentaríamos que La virgenes vista y reconocida como un personaje eminentemente xalapeño; 40 años no pasan en balde y refuerzan la idea de que ella siempre ha estado aquí; es una persona a quien se menciona de vez en cuando y hasta se le ve los días de desfile. Para nuestra sorpresa, la virgen se convirtió de pronto en un ser de carne y hueso, con su propia opinión de las cosas. De allí a tomar la determinación de entrevistarla, fue sólo un paso. Lo hicimos en su propia casa, que no es otra que la escenografía que ella misma ha decorado por años.  Sólo una entrevista nos autorizó, pero en ella  nos contó muchas cosas de sí misma que Hosmé Israel no incluyó en la representación; en primer lugar, su nombre. Durante años Hosmé aseguró a cuantos le preguntaron, que la virgen no tenía nombre o que si lo tenía nadie lo sabía. Por eso nuestro primer objetivo fue despejar la duda: 
– Eduviges Altagracia–, respondió sin chistar. 
No fue Hosmé, sino la virgen, quien habló. Nos recibió en su habitual vestido blanco y con el mismo maquillaje recargado que le vimos en el primer video. Maquillaje teatral, hay que comprender, el único que tiene en casa. Durante la entrevista nos habló de la Xalapa vieja y sus costumbres religiosas; del año que se inauguraron la Rampa y el Estadio, aunque nunca permitió que le preguntáramos la edad. Habló mucho sobre los caudales de su familia y la docena de ahijados que le cuelgan. También tuvo palabras para el actor: ese “muchacho que hace años vino a entrevistarme para una investigación de la escuela”, según dijo… 
¬¬¬

De la película no vamos a decir más para no hacer spoiler. Pero del procedimiento sí, porque allí radica el interés de este artículo, que es problematizar el concepto de biodrama
Eduviges Altagracia, mejor conocida como La virgen loca, es un personaje de ficción abordado en forma documental. En sentido estricto es el desprendimiento materializado de una experiencia real en la vida del actor Hosmé Israel.  A partir de la noción saerianaque concibe la ficción como una antropología especulativa[i], ponemos a examen la vida del actor y a través suyo llegamos a La virgen. Es casi un acto de espiritismo en el que Hosmé hace de mediumpara que La virgen salga a escena y nos hable desde su propia conciencia. De este ejercicio pueden surgir muchas especulaciones, pero una que nos interesa particularmente sugiere que, después de 40 años, en el mismo cuerpo habitan dos personas, dos conciencias antagónicas y complementarias. Ambas conforman una dualidad que va de lo masculino a lo femenino y de la luz a la oscuridad. El camerino es el portal en el que uno desaparece para dar lugar al otro. Maquillarse y desmaquillarse son la terapia de des-presurizacióny adaptación a una realidad distinta. 
Dicho de otra manera, durante 40 años un personaje al que todos conocen como “la virgen” ha soñado con encontrar a un hombre –el suyo, el que le ha sido reservado por San Antonio–, y cada noche el hombre que se muestra (sin mostrarse) es el propio Hosmé.  De forma epidérmica y sutil, cada noche, durante una hora, La virgense deja poseer por un hombre sin perder un ápice de su virtud. La obra, entonces, sería un ritual de vida y posesión para un ser ficticio. ¿Un acto de expiación? ¿una provocación sensual? ¿Estará allí la respuesta a la premisa sobre el fenómeno perdurable de esta obra?
Independientemente de los resultados de nuestra exploración diremos que el procedimiento ha sido estrictamente documental; nada ha sido instruido ni ensayado y sólo se le ha pedido al actor y al personaje ser ellos mismos y responder desde su propia conciencia. 
Y a pesar de lo dicho, no ha dejado de sorprendernos la afición que tanto él como ella tienen hacia los pájaros finos y las aves canoras. 
Si el biodrama es un género escénico que consiste en re-presentar a “una persona real, viva, que habita en nuestra comunidad”[ii], nosotros damos por un hecho que este personaje que lleva 40 años residiendo entre nosotros cabe en las tres categorías. 
“El rechazo escrupuloso de todo elemento ficticio no es un criterio de verdad”[iii], sentencia Saer en nuestra defensa. 




[i]Saer, Juan José, El concepto de ficción, Buenos Aires, Buenos Aires, Seix Barral, 2004, p. 16
[ii]Roig, Arturo y Hugo E. Biagini (directores), Diccionario del pensamiento alternativo,  Buenos Aires, Biblos, 2008, pp. 69-70 
[iii]Saer, Juan José, Op cit, pp. 10. 

16/4/18

Bailando cumbias

Nunca se me hubiera ocurrido cambiar de identidad para un experimento de antropología teatral, como hizo Gabino Rodríguez, pero hace unos días me asaltó el recuerdo de un verano en el que me hice pasar por bailarín colombiano y así anduve danzando por media España. Fue un accidente curioso conocer e ingresar a una compañía de folklore regenteada por un coreógrafo paraguayo llamado Elio, quien según sus intereses y los del festival en turno la anunciaba como ballet “latinoamericano”, "paraguayo" o “colombiano”. Ese verano nos tocó ser colombianos, aunque bailábamos tanto cumbia y vallenato de aquel país como calipso jamaicano, merengue dominicano y hasta malambo argentino. Al público le daba igual de dónde fuéramos porque nuestro ritmo siempre lo contagiaba de alegría. El ensamble estaba formado por migrantes de diversas nacionalidades que por lo general no tenían otra forma de viajar por la península; si bien nadie recibía pago, contar con transporte, alojamiento y diversión nocturna parecía suficiente en esos tiempos. 
Lo malo era que Elio no permitía que habláramos de nuestra condición migratoria y nos hacía mentir, si era necesario, diciendo que veníamos en vuelo directo desde Colombia. Era incómodo, cierto, aunque una vez me divertí engañando a los miembros de un ballet mexicano que nunca se dieron cuenta de mi nacionalidad a pesar de que yo no paraba de decir “pinches” y “chingaderas”. 
Un día casi al final de la gira me enteré que Elio cobraba cada presentación por el ballet entero y todo se lo quedaba él. Me dio tanto coraje que en secreto me puse a hablar con cada uno de los bailarines y de alguna manera los convencí de estallar la huelga a una hora de inaugurar las fiestas de la vendimia en Murcia. El golpe fue certero y antes de que la cosa se pusiera peor y su negocio fuera desenmascarado ante los organizadores, el coreógrafo aceptó pagar en adelante salario y seguro médico a todos los miembros del ballet. No hubo retroactivos. 
Esa noche dimos una de nuestras mejores funciones, aunque cuando regresamos a Madrid sucedió lo previsible, Elio me dio las gracias (sólo a mí, el instigador) y yo no volví a bailar con ellos ni con nadie. Así terminó mi efímera carrera de bailarín folklórico, lo que no importó demasiado porque ya me andaba por regresar a México. Incluso de Elio me despedí amistosamente porque me había proporcionado uno de los veranos más movidos que todavía recuerdo: de las funciones nos íbamos a La disco donde no parábamos de bailar con quien se nos pusiera enfrente. La canción del verano era una pieza tecno francesa de Desireles que poco después sería covereada como “Vuela vuela”. 
Entre los orgullos personales valoro que mis compañeros me eligieran para pasar a improvisar una sevillana en la plaza de toros de Ronda, una de las más antiguas y monumentales del mundo. Sí, creo qué pasó más o menos como lo cuento, sólo he mentido en una cosa: lo que alegraba al público no era tanto el ritmo contagioso como nuestras danzas en tanga, pero, ustedes disculparán, esas fotos no se las enseño ni a mis hijos.

Estamos de vuelta

Después de cuatro años de sabático creo que podemos volver a subirnos a este tren. Espero que podamos atenderlo con la regularidad que amerita. 


6/5/14

Sabático

Este bloguero ha decidido tomarse un año sabático para desarrollar otros proyectos.
Nos vemos en 2015 con más reliquias a las cuales sacar brillo.
Por su atención y comprensión, muchas gracias. 


4/1/14

Así pasan... Cien años de Monólogos en México

Carlos Ancira en Diario de un Loco (Cortesía de Jesús Ibarra)
                         Como se podrá apreciar, el arte del transformismo, del monólogo o del unipersonal cobra fuerza conforme avanza el siglo XX, convirtiéndose cada vez más en alternativa para actores que desean dar el do de pecho o bien para aquellos que en términos de producción han entendido aquello del “empléate a ti mismo”. Pero dejemos que el tiempo nos muestre algunos de los más destacados trabajos del periodo en cuestión.

1901/11              Vuelve a nuestro país el gran transformista italiano Frégoli, célebre por sus espectáculos unipersonales en los que interpreta él solo a decenas de personajes.
1909/02/11           En el teatro Variedades de Puebla se realiza un homenaje a Arturo García “Pajujo”, actor cómico que goza de enorme popularidad en los teatros del interior del país; para la ocasión el cómico presenta su monólogo El amigo de la verdad.
1913/02/22           En medio de la crisis que se conocerá como la “Decena trágica”, el gobierno golpista de Victoriano Huerta anuncia la normalización de las actividades en la  Ciudad de México, razón por la cual este día vuelve a abrir sus puertas el teatro Principal con la presentación del transformista Frizzo, quien en su cuadro París Concert llega a representar a 100 personajes distintos. Esa misma noche, sin embargo, se propaga la noticia del asesinato del depuesto presidente Francisco I. Madero y de su vicepresidente José María Pino Suárez.
1926/10               Se presenta  en el teatro Ideal la joven declamadora Refugio Pérez Frías, quien poco después debutará como actriz con el nombre de Isabela Corona.
1952/04/12       Estreno de El reloj y la cuna, de Sergio Magaña, interpretado por Rosa María Moreno y dirigido por Salvador Novo.
1956/04/12         Con el estreno de Bandera negra, de Horacio de la Fuente, a cargo de Enrique Rambal, se reinaugura el teatro Arena, local que ha sido ampliado y dispuesto como teatro círculo.
1964/05/06         Carlos Ancira estrena El diario de un loco, adaptación de un relato de Gogol, bajo la dirección de Alexandro Jodorowsky. La obra, que se presenta en el teatro Urueta,  permanecerá intermitentemente en cartelera durante casi 25 años.
1964/05/13          Narciso Busquets estrena en el teatro Urueta el monólogo El gorila (informe para una academia), de Kafka, dirigido por Alexandro Jodorowsky.
1964/11/21        Alfonso Arau estrena en el teatro Milán su espectáculo pantomímico Locuras felices, bajo la dirección de Jodorowsky. El éxito de las presentaciones motivarán constantes reposiciones, así como giras por Francia, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos. Cabe precisar que éste es el tercer espectáculo unipersonal que Jodorowsky estrena en el transcurso de 1964.
1977/08/24          Martha Verduzco reestrena Cartas de amor de una monja portuguesa, original de María Alcanforado, bajo la dirección de Salvador Flores y musicalización de Mario Lavista. Las funciones tienen lugar en la Casa del Lago.
1977/09/30          Estreno de La educastradora (Señorita Paloma), de Roberto Athayde, bajo la dirección de Gerald Huillier, con Virma González.
1982/03               La actriz española Naty Mistral presenta en el tetro Reforma el monólogo Emily, de William Luce, bajo la dirección de Alejandro Boero, con escenografía de David Antón.
1982/08/13       El foro Isabelino abre sus puertas al estreno de El lado oscuro de la luna, monólogo de Juan Jacobo Hernández interpretado por él mismo.
1983/10              Eduardo Ruiz Saviñón estrena Teatro del terror, interpretado por Alejandro Camacho, a partir de textos de Lovecraft y Edgar Allan Poe.
1984/08               Presentación de Un actor se repara, de Sabina Berman, dirigida por Pablo Mandoki e interpretada por José Escandón. Las funciones son en el teatro-bar El Cuervo.
1984/10/05        Marcela del Río escribe y dirige De camino al concierto, monólogo dedicado a la memoria del músico Hermilo Novelo, recientemente fallecido en un accidente automovilístico. El papel es interpretado por Luis Miranda.
1987/08/24            Estreno del unipersonal titulado A la manera de Shakespeare, de Susana Frank, dirigido por Susana Wein y protagonizado por Mario Iván Martínez.
1990/10               Continúa presentándose en El Juglar el monólogo Ik dietrick fon, creado y protagonizado por Martín Zapata a partir de la fonética alemana de Heinrich Böll.
1990/01/13          En el sótano de una casa en la colonia Roma se presenta Alicia, texto de Darío Fo en versión de José Acosta y Teresa Rábago. A partir de esta experiencia nacerá  el Taller del Sótano.
1990/05/02            La Universidad Autónoma de Puebla y el IMSS presentan el Primer Festival Nacional del Monólogo, cuyo programa incluye La última madrugada, de Miko Viya, con Felipe Galván; Alicia, de Darío Fo, con Teresa Rábago; Cristobal Colón descubre sus cenizas, de Homero Aridjis, con Manuel Palacios; Una mujer en tres tiempos, de Simone de Beauvoir, con Helvia Luna; Bandera negra, de Ruiz de la Fuente, con Jesús Ramírez; La noche de Oscar Wilde, de José Bartonazco, con Guillermo Murray; y La reina de su casa, de Darío Fo, con Carlos Niebla.
1992/07/13           Ari Telch estrena El contrabajo, monólogo de Patrick Suskind que se convierte en obra de repertorio para el actor.
1993/02/11         Estreno de La mujer rota, de Simone de Beauvoir, en versión de María Elena Aura, bajo la dirección de Eduardo López Rojas. Por esta obra la actriz Martha Aura recibirá diversos premios de la crítica.
1993/08/27         Estreno de Einstein, monólogo de Gabriel Emmanuel, dirigido por Bruno Schwebel y protagonizado por Patricio Castillo. Las funciones tienen lugar en el museo Rufino Tamayo.
1994/06            Presentación en el teatro Helénico del Teatro Sunil de Suiza, que pone en escena Icaro, conmovedor espectáculo de Daniele Finzi que en subsecuentes apariciones será adoptado como uno de los montajes favoritos del público mexicano.
1996/05/20          Paloma Woolrich interpreta el monólogo De algún tiempo a esta parte, de Max Aub, bajo la dirección de Anna Gómez, en una temporada que se desarrolla en El Granero.
1996/06/02         Estreno de La balada de Kalamity Jane, monólogo de Helder Costa y María Do Ceu Guerra, dirigido por Susana Wein e interpretado por Claudia Ríos. La temporada tiene lugar en el foro La Gruta.
1997/06/25           Se estrena la obra Ella imagina, de Juan José Millás, dirigida por José Ramón Enríquez y protagonizada por Emma Dib.  La temporada tiene lugar en el Foro Sor Juana de la UNAM.
2000/01/25        Marga López es la protagonista del monólogo Al final del camino, de Manuel López Ramos; bajo la dirección  de Otto Sirgo, que inicia temporada en el teatro Wilberto Cantón.
2001/07                 Estreno de Divino Pastor Góngora de Jaime Chabaud, dirigido por Miguel Angel Rivera y protagonizado magistralmente por Carlos Cobos
2003/02              Gerardo Trejoluna presenta Autoconfesión (Selbstbezichtung), de Peter Handke, dirigida por Rubén Ortiz, que realizará numerosas presentaciones en México y el extranjero.

                        (Continuará)

Originalmente publicado en Paso de Gato # 16-17 (abr 2004), pp. 72-73

26/12/13

Declaración ante la Hacienda Pública

Robert Walser
(Fragmento de El paseo, de R. Walser)
...Sin prestar atención a ninguna otra cosa, corrí a la caja municipal u oficina de Hacienda debido a los impuestos; no se trataba de pago alguno, sino por el momento tan sólo de una conversación con el señor presidente de la muy digna comisión de impuestos,  a quien en forma concisa formulé la siguiente declaración:
—Permítame decirle que como pobre escritor y plumífero u homme de lettres disfruto de unos muy cuestionables ingresos. Naturalmente, en mí no se puede apreciar ni hallar rastro de cualquier acumulación patrimonial. Constato esto muy a pesar mío, sin por otra parte desesperarme ni llorar ante el lamentable hecho. Me las voy arreglando, como suele decirse. No practico lujo alguno; eso puede usted verlo con sólo mirarme… He escrito libros que por desgracia no han gustado al público, y las consecuencias de ello son angustiosas. No dudo ni por un momento de que usted lo apreciará y en consecuencia entenderá mi situación financiera. No poseo posición ni prestigio social; esto es claro como el sol. El vivo interés por las bellas letras se da de manera escasa, y la crítica implacable que todo el mundo cree poder ejercer y cultivar sobre nuestra obra constituye otra fuerte causa de daño y frena como una zapata la realización de cualquier modesto bienestar. Sin duda hay bondadosos benefactores que me apoyan del modo más noble de vez en cuando; pero un donativo no es un ingreso, y un apoyo no es un patrimonio. Por todas estas razones, elocuentes y sin duda convincentes, quisiera solicitarle que prescinda de todo aumento de impuestos como el que me ha anunciado, y tengo que rogarle, cuando no conminarle a ello, que estime mi capacidad de pago tan bajo como sea posible.
El señor director o señor tasador dijo:
—¡Pero siempre se le ve paseando, despreocupado del trabajo!
—Pasear —respondí yo— me es imprescindible, para animarme y para mantener el contacto con el mundo vivo, sin cuyas sensaciones no podría escribir media letra más ni producir el más leve poema en verso o prosa. Sin pasear estaría muerto, y mi profesión, a la que amo apasionadamente, estaría aniquilada. Sin pasear no podría tampoco rendir informe alguno ni redactar el más mínimo artículo, y no digamos una novela. Sin pasear no podría hacer observaciones ni estudios. Un hombre tan inteligente y despierto como usted podrá entender y entenderá esto al instante. En un bello y dilatado paseo se me ocurren mil ideas aprovechables y útiles. Encerrado en casa, me arruinaría y secaría miserablemente. Un paseo me estimula profesionalmente y a la vez me da gusto y alegría en el terreno personal; me recrea y consuela y alegra, es para mí un placer y al mismo tiempo tiene la cualidad de que me excita y acicatea a seguir creando, en tanto que me ofrece como material numerosos objetos pequeños y grandes que después, en casa, elaboro con celo y diligencia. Un paseo está siempre lleno de importantes manifestaciones dignas de ver y de sentir. Naturaleza y costumbres se abren atractivas y encantadoras a los sentidos y ojos del paseante atento, que desde luego tiene que pasear no con los ojos bajos, sino abiertos y despejados, si ha de brotar en él el hermoso sentido y el sereno y noble pensamiento del paseo. Piense cómo el poeta ha de empobrecerse y fracasar de forma lamentable si la hermosa Naturaleza maternal y paternal e infantil no le refresca una y otra vez con la fuente de lo bueno y de lo hermoso. Piense cómo para el poeta la instrucción y la sagrada y dorada enseñanza que obtiene ahí fuera, al juguetón aire libre, son una y otra vez de la mayor importancia. Sin el paseo y sin la contemplación de la Naturaleza a él vinculada, sin esa indagación tan agradable como llena de advertencias, me siento como perdido y lo estoy de hecho. Con supremo cariño y atención ha de estudiar y contemplar el que pasea la más pequeña de las cosas vivas, ya sea un niño, un perro, un mosquito, una mariposa, un gorrión, un gusano, una flor, un hombre, una casa, un árbol, un arbusto, un caracol, un ratón, una nube, una montaña, una hoja o tan sólo un pobre y desechado trozo de papel de escribir, en el que quizá un buen escolar ha escrito sus primeras e inconexas letras. Las cosas más elevadas y las más bajas, las más serias y las más graciosas, le son por igual queridas y bellas y valiosas. No puede llevar consigo ninguna clase de sensible amor propio y sensibilidad. Su cuidadosa mirada tiene que vagar y deslizarse por doquier, desinteresada y carente de egoísmo; tiene que ser siempre capaz de disolverse en la observación y percepción de las cosas, y ha de postergarse, menospreciarse y olvidarse de sí mismo, sus quejas, necesidades, carencias, privaciones, como el bravo, servicial y dispuesto al sacrificio soldado en campaña. De otro modo, pasea tan sólo con media atención y medio espíritu, y eso no vale nada. Tiene que ser capaz en todo momento de compasión, de identificación y de entusiasmo. Pero ese fiel y entregado disolverse y perderse en los objetos y ese celoso amor por todas las manifestaciones y cosas lo hacen feliz, como todo cumplimiento de obligación hace feliz y rico en lo más íntimo a quien tiene una obligación que cumplir. Espíritu, entrega y fidelidad lo satisfacen y elevan sobre su propia e insignificante persona de paseante, que con demasiada frecuencia tiene reputación y mala fama de vagabundeo e inútil pérdida de tiempo. Sus múltiples estudios lo enriquecen y entretienen, lo calman y refinan y rozan a veces, por improbable que pueda sonar, con la ciencia exacta, lo que nadie creería del en apariencia frívolo caminante. ¿Sabe usted que mi cabeza trabaja dura y tercamente, y a menudo estoy activo en el mejor de los sentidos, cuando parezco un archigandul y persona frívola sin responsabilidad, sin pensamiento ni trabajo, perdido en el azul o en el verde, lento, soñador y perezoso, que ofrece la peor de las impresiones? Secreta y misteriosamente, siguen al paseante toda clase de hermosos y sutiles pensamientos de paseo, de tal modo que en medio de su celoso y atento caminar tiene que parar, detenerse y escuchar, que está cada vez más arrebatado y confundido por extrañas impresiones y por la hechicera fuerza del espíritu, y tiene la sensación de ir a hundirse de pronto en la tierra o de que ante sus ojos deslumbrados y confusos de pensador y poeta se abre un abismo. La cabeza se le quiere caer, y los por lo demás tan vivos brazos y piernas están como petrificados. Paisaje y gente, sonidos y colores, rostros y figuras, nubes y sol giran como sombras a su alrededor, y ha de preguntarse: «¿Dónde estoy?». Tierra y cielo fluyen y se precipitan de golpe en una niebla relampagueante, brillante, apelotonada, imprecisa; el caos empieza, y los órdenes desaparecen. Trabajosamente, el conmocionado intenta mantener su sano conocimiento; lo consigue, y sigue paseando confiado. ¿Considera usted del todo imposible que en un suave y paciente paseo encuentre gigantes, tenga el honor de ver a profesores, trate al pasar con libreros y empleados de banca, hable con futuras jóvenes cantantes y antiguas actrices, coma con ingeniosas damas, pasee por los bosques, envíe peligrosas cartas y me bata violentamente con insidiosos e irónicos sastres? Todo esto puede suceder, y creo que de hecho ha sucedido. Al paseante le acompaña siempre algo curioso, reflexivo y fantástico, y sería tonto si no lo tuviera en cuenta o incluso lo apartara de sí; pero no lo hace; más bien da la bienvenida a toda clase de extrañas y peculiares manifestaciones, hace amistad y confraterniza con ellas, porque le encantan, las convierte en cuerpos con esencia y configuración, les da formación y ánima, mientras ellas por su parte lo animan y forman. En una palabra, me gano el pan de cada día pensando, cavilando, hurgando, excavando, meditando, inventando, analizando, investigando y paseando tan a disgusto como el que más. ¡Y aunque quizá ponga la cara más complacida del mundo soy serio y concienzudo en grado sumo, y aunque no parezca más que delicado y soñador soy un sólido experto! Espero que todas estas detalladas explicaciones le convenzan de mis sinceras aspiraciones y le satisfagan plenamente.
El funcionario dijo «¡Bien!», y añadió:
—Examinaremos con atención su solicitud de que se le aplique la tarifa más baja posible y le enviaremos al respecto pronta comunicación denegatoria o aprobatoria. Se le agradece la declaración amablemente presentada y los sinceros testimonios celosamente aportados. Por el momento puede marcharse y continuar su paseo.

     Puesto que se me indultaba, eché a andar con alegría y pronto volví a estar al aire libre.

Walser, Roberto, El paseo, Madrid, Ed. Siruela, 2001, 79 pp.