3/8/12

Manifiestos Teatrales (El Drama Ausente)

Pre

Al amparo de la Cuarta Semana Internacional de Dramaturgia (México 2005) surge, como material de reflexión, esta apresurada aunque consistente antología que  reúne algunos de los manifiestos y pronunciamientos teatrales más lúcidos y radicales de los últimos 60 años. Se trata de poner en perspectiva las preocupaciones filosóficas, estéticas, ideológicas y hasta psicológicas de los artistas frente a su obra y ante su público; también de proponer un ejercicio coloquial que nos permita escuchar y acaso emitir propuestas razonables o descabelladas sobre el presente y el futuro del teatro. Se trata, en todo caso, de que a través de argumentos sólidos y razonados alimentemos nuestras propias elucubraciones en torno a la función del teatro en el naciente siglo.
Más que en ninguna otra época, la necesidad de innovación fue uno de los impulsos preponderantes del arte en el siglo XX. No terminaba de anunciarse la irrupción de una nueva corriente estética cuando a su sombra ya estaba surgiendo otro movimiento beligerante con las propuestas que ésta enarbolaba. Es curioso observar cómo –aunque a la distancia puedan apreciarse las vanguardias como una secuencia lógica y coherente en el discurrir del arte–, los distintos portavoces se oponían violentamente a sus antecesores, principalmente al inmediato anterior, como si además de sostener que lo nuevo era mejor por el simple hecho de serlo (aplicándose con esto un inesperado hara kiri), tuviesen obligación de ratificar en el discurso su propia autenticidad, es decir que la obra artística debía acompañarse de una formulación estética e ideológica que la apartara o salvara de un oscuro pasado. 
A diferencia de las vanguardias alojadas entre las dos guerras mundiales –que respondieron a impulsos grupales y generacionales–, conforme se acercó el fin del milenio los manifiestos se hicieron esporádicos y se atomizaron, respondiendo más bien a particularizaciones en la forma de acometer la creación: desde el personaje, desde la persona, la técnica del actor, el lenguaje escénico. la palabra, etcétera. Tal como sugiere Jorge Dubatti (2002), las micropoéticas podrían constituir hoy día la multiplicación infinita y simultánea de la vanguardia, la posibilidad de convivencia democrática de los diferentes credos. ¿Estaremos llegando a una especie de paraíso terrenal en el que todas las propuestas resultan válidas? Tremenda relativización amerita también ser problematizada. 
Pero comienzo a propasar los límites de una presentación y debiera permitirle unas palabras a mi colega antologador. Concluyamos, pues, invitándolos a adentrarse en estos pronunciamientos que habrán cumplido si logran sembrar la inquietud por establecer un mínimo de congruencia discursiva en nuestro quehacer teatral. 
Luis Mario Moncada

Liminar
(Para Miranda)
Las breves líneas que siguen intentarán explicar, grosso modo, las coordenadas generales en que se encuentran inscritos los textos que integran esta antología. El objetivo de la compilación es, en principio, generar el interés que derive en análisis posteriores más detallados. Las condiciones que hicieron posibles estas páginas (la inevitable premura para su confección como un cuaderno que detonara la discusión en el marco de la Cuarta Semana Internacional de la Dramaturgia Contemporánea, México 2005, y la ausencia de bibliografía especializada generada en nuestro país) las acotan de manera que se ofrece en ellas apenas un vistazo, un indicio de la amplitud y del panorama en que nuestra actual práctica teatral está inserta. Por lo tanto, no hemos sucumbido a la tentación de lanzarlo como un cuadro completo y global del teatro actual o de las más recientes y radicales experiencias escénicas. No, por la sola y pragmática razón de que, como nuestro ejercicio se extiende desde 1947 hasta lo más próximo a nuestros días, la perspectiva no es tanta y la inmediatez enturbia toda claridad y capacidad de lectura verdaderamente crítica (lo sorprendente viste a veces de trascendencia y no siempre son lo mismo), y porque la diversidad de fenómenos en la escena contemporánea dista mucho de ser apenas enunciada en estas páginas, o en otras de mayor extensión, con justicia y cabalidad. Luego, los textos que la conforman pertenecen a creadores o grupos que representan (o representaron) un hito, una referencia obligada para el momento y la geografía en que fueron concebidos.
     Pero antes de comenzar con la breve introducción, es necesario agradecer (amigos todos) a Luis Mario Moncada por su impulso y gestión, por la complicidad y las filosas discusiones que acompañaron y vieron surgir este trabajo; a Rodolfo Obregón, por sus referencias bibliográficas y por sus generosos comentarios y orientación; a Beatriz Luna, por las traducciones del francés y del portugués de algunos de estos textos, por su tiempo, paciencia y esfuerzo compartido; y desde luego a Carlos Nohpal, por la acogida incondicional que brinda a la dramaturgia contemporánea (la mexicana sobre todo), y recientemente a los textos de perfil teórico, reflexivo y crítico que acompañan (que deben acompañar) a todo quehacer artístico respetable (y que se respete, por qué no). Seguimos.
Edgar Chías

Manifiestos, Textos de Fundación y Pronunciamientos (1947-2003)

Edgar Chías
Estudio introductorio
Jean Paul Sartre
Para un teatro de situaciones (1947)
Jerzy Grotowski
Hacia un teatro pobre (1965)
Ottomar Krejca
El teatro como taller (1966)
Pier Paolo Pasolini
32 puntos para un teatro nuevo (1968)
Tadeusz Kantor
El teatro imposible (1969)
Alejandro Jodorowski
Hacia un teatro nacional (1970)
Piccolo Teatro
Programa del Piccolo Teatro (1972)
Richard Schechner
Seis axiomas para el teatro ambiental (1973)
Augusto Boal
Poética del Oprimido (1974)
Heiner Müller (En edición de Jorge Reichmann)
Errores reunidos (1975-1986)
José Sánchis Sinisterra
El Teatro Fronterizo (1977)
Ariane Mnouchkine
Un artesano del Arte (1984)
La Rendija
Primer Manifiesto de la Zona del Miedo (1989)
Gabriel Weisz
Teatro Personal
Jacques Derrida
El Teatro de la Crueldad y la Clausura de la Representación (1989)
Rodrigo García
Manifiesto II (1996)
Daniel Veronese
Automandamientos (2000)
Denise Stoklos
El performer esencial (2001)
Rafael Spregelburd
Un momento argentino (2003)
Telón de Aquiles
Manifiesto Único (2003)

Luis Mario Moncada y Edgar Chías (antologadores), El drama Ausente, Otros Paradigmas, Ciudad de México, Anónimo Drama Ediciones/Centro Cultural Helénico, 2005, 174 pp.