22/9/12

Automandamientos (2000)


Por Daniel Veronesse

Practicar a toda hora la manipulación con total independencia de la razón. / Confiar en el desarrollo del instinto periférico.
Promover un principio de sustitución de los actores vivos por objetos. / Un cambio íntimo y privado con el fin de lograr una dimensión que no tenga referencialidad en nuestra vida cotidiana.
Descubrir el universo que le es propio a cada creación. Es decir, precisar CUÁL ES ESA IMAGEN PRIMARIA QUE APARECE REITERADAMENTE EN NUESTROS OBJETOS CREADOS para poder respondernos con sinceridad: ¿Cuáles objetos serán siempre los emergentes de nuestra mitología íntima? ¿Cuáles serán siempre los repelidos?
Sabotear las expectativas del espectador.
Lo sublime y lo horroroso. / Conciliar escénicamente opuestos para plasmar la contradicción en la imagen. / Que la imagen sea real y al mismo tiempo sugestiva.
Ser claro sin ser superficial.
Ser ambiguo sin ser críptico y oscuro.
Incomodar.
Un teatro más centrífugo.
Crear sectores de emoción indisciplinada que se velen y se develen en un furioso oleaje.
Teatro mecánico. Ver funcionamiento de autómatas.
El teatro como infinito depósito de objetos transformables.
Constituir una poética de un objeto dramático conocido, abierto a nuevas exploraciones. / La creación con absoluta libertad, de un sistema de variantes, de posibilidades expresivas del objeto. / Metamorfosear su estructura en todas las variantes imaginarias. / Promover una disección que nos aleje de la visión convencional de su realidad.
Si la posibilidad de transformación reside siempre en la sustancia de todas las cosas, encontrar, entonces, y profundizar EL LUGAR EN DONDE LA MUTACIÓN DEL OBJETO EN OTRO SE HACE POSIBLE. / Un objeto que se transforme y que sus mutaciones se incorporen como niveles envolventes a las anteriores. Cada nuevo nivel un nuevo sistema de comunicación de ese objeto.
 Teatro Óptico.
Descentralizar la mirada. La actitud de mirada, no la idea física de mirar. / Perder el sentido de la frontalidad. / Realizar miradas transversales de lo ya conocido.
Buscar puntos de observación minorizados. Buscar un punto más extremo desde dónde poder transmitir un hecho simple a varios niveles. / Una mirada más allá de lo convenido. / Que la visión desde ese lugar proporcione un sentido más profundo que la realidad conocida del objeto, que su simple representación.
 Teatro de Movimientos Repentinos. / Cinésica ampliada, narrativa, coreografiando lo inexplicable, lo que no se puede o debe explicar. / Relatos gráficos de un apasionado ballet creando una (¿nueva?) taquigrafía de sensaciones. Taquigrafía que azote el raciocinio del público con su obscenidad e incomprensión.
Ampliación del sistema de comunicación gestual tradicional. / Una infracomunicación llevada a primer plano. Convertir la sub-conversación gestual en elemento primario y natural de comunicación.
Observar detenidamente un objeto o cuerpo habitado por una tensión poco cotidiana, en equilibrio precario.
Conferir imprecisión a las formas que se presenten demasiado estables.
Combatir la naturaleza valiéndonos, como arma, de la abstracción.
CREAR NUEVAS FÓRMULAS QUE VENGAN A REEMPLAZAR A LAS ANTERIORES. / Crear nuevas leyes que se desentiendan de las anteriores. No buscar la oposición.
Lo ilegal en el teatro.
Saltar al vacío con el propósito de establecer nuevos valores.
Crear segmentos atractivos que se acoplarían unos a otros como partes de una gran cañería. Por fuera la forma, el metal perenne. Por dentro el relleno, el contenido voluble, variable, según la ocasión.
Intertextuar lo lírico con lo dramático.
Simplificar la expresión.
Rendir cuentas de lo que pasa en escena para desmitificar. / Romper la magia para volver a crear estados de credibilidad.
Teatro inhumano.
Teatro seco. Fatal. Infalible. Ominoso.
Teatro de lo inevitable. De lo ineludible. De lo que estaba predestinado. De lo inexorable. De lo que no atiende súplicas ni ruegos.
Teatro de la infelicidad. De la desgracia. Del contratiempo inesperado.
Teatro Azote.
No resolver. Nada de guiños o moralejas.
Disolver. Incluso disolver las formas puras una vez halladas.
Lo no-retórico. / Dar inestabilidad al movimiento preciso.
Romper siempre lo que se puede hacer con facilidad.
Teatro Herético. / Producir más catástrofes.
Poner en duda los principios indubitables del arte.
Foto tomada de Revista Ñ 
Tomado de La deriva, de Daniel Veronesse, Andrea Hidalgo Editores, Buenos Aires 2000, pp. 309-315.