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José F. Elizondo


ECHEVERRIA, LUIS M.
(¿? - Cd. de México, 1967)
Sindicalista y Autor teatral, estrenó numerosas obras de revista y carpa, y durante años ocupó la secretaría general de la Unión de Empleados de Teatro y Espectáculos Públicos.
Se inició como empleado teatral y casi desde su fundación ocupó diversos cargos en la mencionada agrupación hasta llegar a la secretaría general durante los periodos 1929-42, 1948-49 y, por último, de 1953 hasta su muerte en 1967. Alrededor de 1933 se asoció con Miguel Bravo Reyes, con quien escribió numerosas comedias, entre las que se citan Modernízate, Ernesto, La segunda conquista, Mi mujer es mi Dios y, sobre todo, Educando a Mamá (1935), exitosa comedia representada en el teatro Ideal que inexplicablemente fue suspendida después de alcanzar las 100 representaciones. Poco más tarde colaboró estrechamente con Alfredo Robledo, con quien estrenó numerosas revistas y sketches, gran parte de ellos escritos especialmente para Cantinflas. También escribió en colaboración con Francisco Benitez una de las últimas revistas políticas de que se tiene noticia: El ceniciento, o la zapatilla presidencial (1951), que trata sobre la búsqueda de sucesor para el entonces presidente Miguel Alemán.
Algunas otras de sus obras estrenadas, casi siempre escritas en colaboración, fueron: La cura del cura (versión y trad. respecto al original de Vernaill), Tengo dos lunares, Piensa mujer, La segunda conquista, De París llegó un político (todas en 1933); La mordaza, El dictador, ¿Y mañana? (1935); El día del juicio (1939), El gran elector, El jurado de Almazán (1940); El balance de la revolución, Las quejas del pueblo (1941); Pist!... pist! al Lírico, Colegialas de media noche (1950) y El año del caldo (1954).

ELIAS MORENO, JOSE
(Unión de San Antonio, Jalisco, 12/11/1910 - Cd. de México, 15/07/1969)
Actor, participó en decenas de obras antes de consagrarse definitivamente al cine, medio en el que alcanzó sus mayores éxitos.
Pasó buena parte de su adolescencia y juventud en Guanajuato, donde alternó el oficio de zapatero con el de actor aficionado. A mediados de los años 30's se trasladó a la Ciudad de México con el propósito de dedicarse profesionalmente a la actuación. Estudió en el Instituto Cinematográfico, que dirigía Celestino Gorostiza, y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Debutó profesionalmente formando parte de la última temporada del Teatro de Orientación, con el estreno de Biografía (1939), bajo la dirección de Rodolfo Usigli. Ese mismo año trabajó en otras dos obras del mismo director: Peribañez y el comendador de Ocaña y Don Domingo de Don Blas o no hay mal que por bien no venga (1939). Posteriormente formó parte del Panamerican theatre, que presentaba obras en lengua inglesa, entre ellas Tomorrow is another day y Ashes of a dream (1940). Participó en más de 50 obras teatrales y en un centenar de películas, entre las que se mencionan Cuatro noches contigo , Bajo el cielo de México y Los tres mosqueteros, esta última al lado de Cantinflas. Por su participación en las cintas La bestia magnífica y Las tres perfectas casadas obtuvo sendos Arieles. En 1968 incursionó como empresario, argumentista y director con la película Una noche bajo la tormenta. En su trayectoria como actor teatral trabajó con directores como Fernando Wagner, Ignacio Retes, Seki Sano, José de Jesús Aceves y Enrique Ruelas, entre otros.
Además de las antes mencionadas, actuó en las siguientes obras: Temis municipal, Nigth must falls, Boys meet girls, Encienda la luz, Vacaciones, Enterrar a los muertos (1940); A ninguno de los tres, Amor a 55 grados (1941); La reina de las nieves, El anticristo (1942); Las discreta enamorada, Los Bajos fondos, Noche de epifanía, El rey bombón y Cri-Cri (1945); Cri-Cri rey del bosque esmeralda, Fiebre de primavera, La fantástica aventura de Pinocho y Cucuruchito, Marujilla (1946); Maya (1947), La Calle del Angel, Medio tono (1949); El Emperador Jones, El gran Cardenal (1950); Ninochtka (1951), Espaldas mojadas cruzan el Bravo, Mi marido tiene complejos (1952); Los fracasados, Lluvia, La muerte de un Viajante, Los sordomudos, Ana Lucasta (1953); Breve Kermesse (1955), Siete gritos en el mar (1956), El gato encerrado (1956), Felicidad, Drácula (1957), Atentado al pudor, Todos eran mis hijos (1959); Marco Polo (1960), El gesticulador (1961), Gedeón (1962) y Romeo y Julieta (1963).

ELIZAGA, MARILU
Actriz y empresaria, su labor principal se desarrolló en el teatro aficionado y, como dueña del teatro del Caballito, fue la arrendataria del grupo Poesía en Voz Alta.
De origen español y una vida económicamente desahogada, en su madurez debutó como actriz aficionada con los grupos Cuit Polet, Comediens de France y Los Cómicos de la Legua. Su primera incursión profesional se llevó a cabo en la obra 13 a la mesa (1954), bajo la dirección de Salvador Novo. En 1955 adquirió El Caballito y, en él presentó un repertorio ecléctico que aceptó por igual comedias al estilo Separada del marido (¿?) que dramas filosóficos como Los Justos (¿?). En 1956, a la par que presentaba sus obras, arrendó su teatro por un día a la semana a los miembros del grupo Poesía en Voz Alta para que en él realizaran sus históricos programas teatrales. En 1958 vendió el local y se dedicó al género de comedia. En 1965 participó en la inauguración del teatro Manolo Fábregas con la obra Cualquier miércoles.
Otras de las obras que interpretó fueron: Un cuerpo diplomático (¿?), Mi marido y tú (1955), Nancy Brown (1956), Toda una dama (1959), Cuarteto deshonesto (1961), Una vez al año (1963), Escándalo nocturno, Los derechos del hombre (1964); Cualquier Miércoles (1965), Cuando tú me necesites, Quién mató a Santa Claus (1970); Diálogos (1971), Gigi (1974) y Mi bella dama (1977).

ELIZONDO, JOSE F.
(Aguascalientes, Ags, 29/01/1880 - Cd. de México, 23/04/1943)
Autor y periodista, a su pluma se deben algunas de las obras más exitosas del género chico mexicano, entre ellas la celebrada Chin Chun Chan.
Afincado en la Ciudad de México desde joven, ejerció el periodismo bajo los pseudónimos de Pepe Nava y Kien; con el primero se dedicó a publicar artículos humorísticos y críticas teatrales, mientas que con el segundo popularizó durante años una sección de epigramas en Excelsior. A los 24 años estrenó como autor la zarzuela Chin Chun Chan (1904) que a la postre representaría su mayor éxito. Esta obra no sólo abrió definitivamente las puertas para los autores nacionales de género chico, sino que se convirtió en la obra más representada de la primera mitad del presente siglo al rebasar las mil funciones en sus distintas reposiciones a lo largo del país. Con el estreno de otra de sus obras, La onda fría (1909), alcanzó un éxito menos escandaloso, pero generó tal revuelo que a los pocos meses se desató una secuela de "Ondas" a cargo de diversos autores. En 1913, a raíz de los sucesos conocidos como la Decena trágica, estrenó la revista El país de la metralla, con música de Rafael Gascón, obra por la que tuvo que abandonar el país en 1914, luego de recibir insistentes amenazas por parte de las fuerzas carrancistas. Después de un exilio de cuatro años en La Habana, durante el cual se presentó en Nueva York su comedia The Land of joy (1917), regresó a México y estrenó entre otras, La señorita 1918. Más tarde se dedicó por entero al periodismo.
Otras de sus obras son: La gran avenida (1902), La mosca (1903), El Champion (1905), Se suspende el estreno (1906), F.I.A.T. (1907), Kic-Kong (1908), El heredero del trono (1910), El surco (1911), Las musas del país (1913), Salón Valverde (1919), Don 19 (1919), 19-20 (1919), La canción de la raza (1921), Blanco y negro, A las doce y un minuto, La torre de Babel (1924); La vendedora de besos (1927), La danza de las horas (1928) y El Tenorio Sam (¿?).


ELORDUY, AQUILES
(Aguascalientes, Ags., 1875 - Cd. de México, 1964)
Abogado y escritor, al margen de su actividad política escribió piezas dramáticas, algunas de las cuales fueron estrenadas profesionalmente.
Egresado de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, se unió al movimiento antirreeleccionista y fue elegido diputado durante el periodo en que Francisco I. Madero ocupó la silla presidencial. Posteriormente dejó la actividad política y se dedicó a colaborar para diversas publicaciones, entre ellas Excelsior y La Reacción. También desarrolló una larga carrera magisterial. En 1940 volvió al campo político para lanzarse como candidato independiente al gobierno de Zacatecas, elección en la que fue derrotado. Sin embargo, poco después obtuvo otros cargos de elección popular primero como candidato del Partido Accion Nacional y posteriormente del Partido Revolucionario Institucional.
Como autor dramático escribió Los juguetes (1931), Mi cuarto a espadas (1952), estrenada bajo la dirección de Manolo Fábregas; La mano izquierda (1956), y Una canción a Tata Nacho y unos versos a Manuel Acuña.

ELORDUY MEDINA, ERNESTO
(Zacatecas, Zac., 1854 - Cd. de México, 6/01/1913)
Compositor y director de orquesta, escribió la música para la opereta Zulema, una de las más populares de principios de siglo.
Estudio piano en Alemania y Francia y a su regreso a México se desempeñó largo tiempo como concertista. Compuso infinidad de piezas para piano, mazurkas, valses, danzas y canciones, entre ellas Tardes de otoño, Brisas costeñas, Soñadora, Alma y Corazón, y Primaverales; éstas últimas formaron parte de su opereta Zulema (1902), escrita en colaboración con Rubén M. Campos. A decir de Reyes de la Maza, las "reminiscencias orientales" de la música de Elorduy para esta opereta gustaron en su momento más que la música compuesta por Ricardo Castro para la ópera Atzimba, que dos años antes había constituido otro gran acontecimiento escénico.
Otra de las piezas que compuso para la escena fue la opereta Hojas de álbum.

EMBIL, PEPITA (Josefina Echaniz de Domingo)
(Madrid, España, 1918 - Cd. de México, 28/08/1994)
Actriz y cantante, con su propia compañía se presentó durante más de 10 años en los escenarios de México, constituyéndose en una de las últimas figuras de la zarzuela española.
Al lado de su esposo, el tenor Plácido Domingo, formó una compañía de zarzuela de género grande y chico con la que llegó a México en la segunda mitad de los años 40´s. Aquí realizó largas temporadas de éxito y finalmente estableció su residencia definitiva. Su repertorio estuvo compuesto por numerosas óperas y zarzuelas, entre las que se mencionan La Chupalona, Luisa Fernanda y La fiesta de San Antón. De Maria y Campos menciona con particular importancia una temporada realizada en 1949, en la que en 56 días presentó 20 títulos diferentes, incluyendo dos óperas, una italiana y otra española. "La compañía de Embil es excelente; ella, incansable tiple cantante, da estímulo de laboriosidad y honradez artística", señala el cronista.
Otras de las obras que presentó en nuestro país fueron: Me llaman la presumida, Los claveles, La rosa del azafrán, Luisa Fernanda, La Chupalona, Los laureles o ¡Soy el amo!, Xuanon, El caserío, La boda del Sr. Bringas o si te casas te pringas, Polonesa (todas en 1947); Seva la Barí (1948), La fiesta de San Antón, El dúo de la africana, La verbena de la Paloma, La tempestad, La revoltosa, Agua azucarillos y aguardiente, La viuda alegre, La viejecita, La dolorosa, La del manojo de rosas, Maravilla, Gigantes y cabezudos, Doña Francisquita, La corte del faraón (1949); La princesa del dolar, La Duquesa de Bal-Tabarín, La alegría de la huerta, La revoltosa (1950); La Calesera, La princesa del Dollar, Dúo de la africana, Casta Susana, Marina, El barbero de Sevilla, La verbena de la paloma, La gatita blanca, La niña de los besos, La Duquesa del Bal-Tabarín (1951); El puñao de rosas, El rey que rabió, La tempestad (1952); La gran vía, La reina del carnaval (1967); Sangre de artista, Gigantes y cabezudos (1961); Las leandras (1963), La corte del faraón (1964), Agua, azucarillas y aguardiente, y Las corsarias (1965). Las fechas antes consignadas no siempre coinciden con la fecha de estreno, ya que siendo obras de repertorio fueron continuamente repuestas.

ENGEL, LYA (Laja Rochma Bornstein Engel)
(Polonia, c.a. 1920)
Actriz, directora y crítica teatral, ha trabajado fundamentalmente en el ámbito del teatro universitario e institucional.
Egresada de la Escuela de Arte teatral en su primera generación, trabajó para la Cía. de María Teresa Montoya antes de incorporarse al Proa Grupo durante los estrenos de Clerambard y Los hijos de Eduardo (1952). Posteriormente trabajó bajo la dirección de Salvador Novo en La cigüeña dijo sí (1957), antes de incursionar como directora. Durante los años 60's trabajó para el teatro universitario y participó en el primer Centro de Experimentación Teatral del INBA, para el que dirigió la obra Esta cosa de vivir (1967). Un año antes, en 1966, participó como ponente en las célebres mesas redondas organizadas por Héctor Azar bajo el título Qué pasa con el teatro en México, cuya memoria fue publicada por la editorial Novaro. Paralelamente a su actividad práctica, ha ejercido la crítica en diversos medios, entre ellos Jueves de Excelsior, Impacto y Proceso.
Otras de sus obras como directora han sido: Juegos dramáticos (1966), de su propia autoría; ¿Quién tiene mi llave? (1971) y El cepillo de dientes (1972).
ENTREACTO Publicación bisemanal de espectáculos, literatura y arte que durante la primera década del presente siglo registró los principales sucesos teatrales en la capital del país.
Dirigida por Manuel Caballero, contó con una página literaria, así como con columnas de música y toros; sin embargo, el grueso de la información estuvo dedicada a la actividad teatral, fundamentalmente a los estrenos semanales de los teatros Riva Palacio, María Guerrero, Casino Guerrero, Arbeu y, esporádicamente, del Renacimiento, Primavera y Mignon.

ESCALANTE PALMA, PEDRO
(Mérida, Yuc., 1865? - Cd. de México, 25/12/1904)
Periodista, y autor teatral conocido como Pierrot, escribió en colaboración con Luis Frías Fernández la revista La cuarta plana, el primer auténtico éxito del género chico mexicano.
De escasos datos biográficos, por testimonios se sabe que comenzó a colaborar para una revista de su natal Mérida llamada Pimienta y mostaza ,y en 1891 escribió su primer obra bajo el título de Dramatitis, que se estrenó al año siguiente en la capital yucateca. En 1894 estrenó la zarzuela titulada Gregorito, durante una función de beneficio otorgada a Felicidad Pastor en el teatro Peón Contreras. Hacia mediados de esa década se trasladó a la Ciudad de México, donde comenzó a colaborar para algunas publicaciones y llegó a dirigir el suplemento de caricaturas El Cómico, elaborado en los talleres de El Imparcial. Para entonces ya firmaba con el pseudónimo de Pierrot ,con el que fue conocido en el medio teatral. En 1899 estrenó el que habría de ser su mayor éxito: La cuarta plana, primer obra mexicana que rebasó las cien representaciones. El título alude a la página de anuncios de los periódicos, hilo conductor que sirve para desarrollar diversas situaciones dramáticas de jocosa actualidad. Un año después estrenó la zarzuela Palabra de honor (1899), escrita en colaboración con Rafael Medina. Sólo una obra más estrenó: La gran lata (1900), debido sobre todo a que la bohemia y el alcohol le impidieron continuar una carrera ascendente que se vio truncada en forma trágica.
Otras de sus obras estrenadas fueron: Palabra de honor (1899) y La gran lata (1900).

ESCENOGRAFIA (EAT), CARRERA DE
Primera licenciatura de la disciplina en nuestro país; tuvo como objetivo inicial formalizar una especialización que antes solía adquirirse en talleres o directamente en la práctica profesional.
Su fundación dentro de la Escuela de Arte Teatral del INBA data de 1949, 15 años después de que las Escuelas nocturnas de arte para trabajadores intentaran por primera vez sistematizar los estudios de escenografía. Su primer director fue Julio prieto, quien instrumentó un plan de estudios de dos años, con una serie de seminarios extra curriculares. Las materias básicas eran: conceptos del espacio teatral, elementos del escenario, historia del traje, iluminación, diseño de vestuario, maquillaje, técnicas de realización: construcción de trucos escénicos y práctica escénica. En 1963, luego de asumir la dirección Antonio López Mancera, aumentó la carrera a tres años. Más tarde, en 1976, se registró ante la SEP como carrera profesional a nivel de licenciatura. En esta época de la EAT entró en vigor un plan de estudios con un tronco común de un año para las dos carreras. Sin embargo, éste cambió nuevamente a partir de 1979, fecha en la que se estableció el plan modular que consistía en resolver, mediante un objetivo unitario, diversos problemas reales o potenciales de la práctica teatral. En 1994, a partir de la reordenación académica de las escuelas del INBA, entró en vigor un nuevo plan que hasta la fecha sigue vigente. Entre los egresados notables de esta carrera cabe mencionar al propio López Mancera, a Graciela del Castillo, Leonardo Peláez, Félida Medina, Guillermo Barclay y Máximo Tizoc, entre otros.

ESCOLARES DEL TEATRO
Grupo experimental fundado y dirigido por Julio Bracho, ha sido considerado como puente entre la labor del Teatro de Ulises y otros grupos experimentales como el Teatro de Orientación.
Su elenco estuvo integrado en su mayoría por estudiantes del Conservatorio Nacional y por trabajadores de la Secretaría de Educación Pública, entre ellos Víctor Urruchúa, Juan M. Salcedo, José Neri, Soledad Flores, Agustín Saavedra Moncada, Manuel Correa, Samuel Méndez y Gustavo Fernández Cantero, aunque también contó con actrices profesionales, como Isabela Corona y Carmen Doria. Su labor destacó, entre otras cosas, por el hecho de que el director no ejerció ya funciones de actor sino que asumió una labor más cercana a la composición escénica. Por otro lado, cabe resaltar como uno de sus objetivos el crear una disciplina y rigor particulares para el trabajo teatral, de ahí el nombre del grupo. Con ello puede decirse que marcaron el primer punto de evolución respecto al Teatro de Ulises.
Su única temporada tuvo lugar entre septiembre y noviembre de 1931, aunque no todos los estudiosos están de acuerdo en este dato: Luis Mario Schneider, por ejemplo, señala que el 2 de octubre fue su última representación. Las obras fueron prersentadas en una pequeña sala de la SEP que recibió el nombre de teatro Orientación; el espacio fue adaptado por el pintor y escenógrafo Carlos González, quien además se encargó de la realización de todas las escenografías. Su repertorio estuvo integrado por Proteo, Jinetes hacia el mar, y La más fuerte (1931). La desintegración del grupo resultó controvertida toda vez que Julio Bracho contaba con un proyecto de continuidad que presentó a la SEP y que, no obstante, le fue encomendado a Celestino Gorostiza, quien de esta forma dio origen al grupo Teatro de Orientación.

ESCUELA DE ARTE DRAMATICO DE CHIHUAHUA
Fundada en 1942 por Fernando Luis Terrazas, fue la primera escuela de esta especialidad que funcionó en el interior del país, y una de las academias independientes de más larga vida.
Después de haber estudiado con Seki Sano en el Teatro de las Artes, Fernando Luis Terrazas fundó en la capital de su estado un centro de formación teatral que tenía como objetivo enseñar el arte dramático según las técnicas modernas. Las materias impartidas fueron Historia del traje, Psicología, literatura dramática, técnica de la actuación, maquillaje, esgrima y dicción, entre otras. Además, la escuela se caracterizó por tener una abundante producción teatral que todos los años se presentaba en el teatro de los Héroes de Chihuahua; asimismo, desarrolló diversas actividades de extensión, como talleres de pintura, esgrima y exposiciones plásticas. Hacia 1955 la escuela seguía funcionando.

ESCUELA DE ARTE TEATRAL (EAT)
Inaugurada el 15 de julio de 1946, durante décadas fue el centro de formación teatral más importante del país y uno de los que más contribuyó a la renovación de la escena nacional de mediados de siglo.
A partir de un proyecto de Clementina Otero cobijado por Concepción Sada, entonces jefa de la Sección de Teatro de la Dirección de Educación Estética y Extraescolar de la SEP, la escuela abrió sus puertas con la intención manifiesta de contribuir a la profesionalización y la sistematización en el trabajo del actor. Entre sus miembros fundadores cabe mencionar a Carlos Pellicer, Ana Mérida, Salvador Novo, Fanny Anitúa, Francisco Monterde, Fernando Torre Lapham, Xavier Villaurrutia, Ricardo Parada León y Andrés Soler, quien fue nombrado su primer director. En sus inicios, la escuela se hizo un espacio en algunos pasillos y salones del Palacio de Bellas Artes, en los que funcionaban dos grupos: uno de principiantes y otro de alumnos con experiencia teatral; en conjunto sumaban alrededor de 200 estudiantes. Las materías que se impartían eran actuación, esgrima, danza e historia del teatro. Sin embargo, con apenas unos meses de funcionamiento, la escuela se incorporó al recién creado Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), hecho que obligó a realizar algunos cambios, entre ellos el del director, así como a replantear los requisitos de admisión. Con la salida de Andrés Soler, Torre Lapham ocupó interinamente la dirección, aunque posteriormente se oficializó su nombramiento hasta 1955. Durante ese periodo la escuela creció al sumar, en 1949, la carrera de Escenografía; también su planta docente aumentó con la incorporación de maestros como André Moreau, Enrique Ruelas, Fernando Wagner y Dalia Iñíguez, entre otros; al final de esa década surgieron sus primeros egresados quienes, con gran fortuna, se dieron a conocer en las primeras temporadas teatrales del INBA; finalmente, hacia 1955 la escuela encontró una sede adecuada en el el Conjunto Cultural del Bosque, donde habrían de permanecer durante 40 años. Un primer balance de esos años indica que la escuela contribuyó a renovar el panorama teatral del país con la aportación de actores de formación sólida y un repertorio más amplio. Entre los primeros egresados de la EAT cabe distinguir a toda una generación de actores que participaron de los montajes vanguardistas de la década de los 50's, entre ellos Ignacio López Tarso, Carlos Ancira, Héctor Gómez, Pilar Souza, Beatriz Aguirre, Guillermo Orea, Virginia Gutiérrez, Silvia Pinal, Carlos Bribiesca y Raúl Dantés, entre otros.
Desde sus primeros años el Plan de Estudios sufrió múltiples modificaciones, la primera en 1952, cuando en vez de los cursos de cuatro años se acordó crear niveles de principiantes, intermedios y avanzados, sin una definición temporal precisa. Posteriormente, en la década de los 60's se volvió al sistema de cuatro años y se creó la carrera de dirección. En 1977 comenzó un nuevo periodo ya que por primera vez los estudios teatrales serían reconocidos con el grado de licenciatura. Sin embargo, los cambios no se detuvieron: en 1981 se modificaron nuevamente los contenidos al instaurarse el llamado Sistema de Enseñanza Modular, cuya vigencia duró hasta 1995, año en el que además de cambiar de instalaciones a las actuales del Centro Nacional de las Artes, entró en vigor un nuevo Plan. Hasta 1976 la escuela produjo cerca de 3 mil egresados; a partir de 1977, fecha en que también se redujo el número de alumnos de nuevo ingreso, han concluido sus estudios cerca de 350 estudiantes, de los cuales casi 130 ostentan el título de licenciado. En los últimos 50 años han ocupado el cargo de director los maestros Andrés Soler, Fernando Torre Lapham, Salvador Novo, Dagoberto Guillaumin (en dos ocasiones), Wilberto Cantón, Clementina Otero, José Solé, Marco Antonio Montero, Emilio Carballido, Ignacio Retes, Pilar Souza, Willebaldo López, Ignacio Sotelo, Jorge Reyna, Ricardo Ramírez Carnero e Ignacio Escárcega. Entre los miles de alumnos que han pasado por sus salones cabe reconocer a importantes actores, directores y escenógrafos entre los que se cuentan Antonio López Mancera, Félida Medina, Guillermo Barclay, Miguel Córcega, Maricruz Olivier, Manuel Ojeda, Xavier Marc, Roberto Sosa, Sergio Ramos, Julio Castillo, Delia Casanova, Héctor Bonilla, Angelina Peláez, Damián Alcázar y Martín Acosta.

ESCUELA DE TEATRO GUIGNOL
Fundada por Roberto Lago en 1948, durante los años que funcionó estuvo dedicada a capacitar a educadores en la construcción, manipulación y realización de obras de teatro con muñecos.
Ubicado en un local del ex Convento de San Diego, que también era utilizado como sede de los grupos Chapulín y El Nahual, se abrió esta escuela con el auspicio del INBA. Las materias que se impartieron fueron cuatro: Construcción de muñecos; Técnicas de manipulación; Escenografía y vestuario, e Historia del teatro de muñecos. Los maestros que impartieron dichas materias fueron el propio Roberto Lago, Mireya Cueto, Graciela Amador, Juan Guerrero y Roberto Pérez Rangel.
La importancia estratégica que para la SEP tuvo el teatro guignol hacia mediados del presente siglo se refleja en el hecho de que hacia 1950 eran 28 las guarderías infantiles, de un total de 65 en la Cd. de México, que contaban con su teatrino propio.

ESCUELA DRAMATICA DE MEXICO
Fundada por Seki Sano en 1940, desde sus inicios se anunció como la primera institución latinoamericana en aplicar el sistema de Stanislavsky.
Durante años abrió sus puertas en Ferrocarrileros nº 38, donde, según se desprende de su propio boletín de información, se trataba de ir contra la "actuaciòn estereotipada, la sobreactuación y los trucos histriónicos". Por sus instalaciones desfilaron cientos de actores que más tarde serían protagonistas del teatro y el cine nacional. Entre ellos cabe mencionar a Ricardo Montalbán, Lilia Michel, María Douglas, Emma Arvizu, Lin Durán, Ramón Gay y Miroslava. Como una de sus funciones estaba la de alimentar al Teatro de las Artes, del mismo Seki Sano, con actores para cada uno de sus montajes. Pese a no contar con información abundante que permita reconstruir el programa de estudios y la planta de maestros, del boletín informativo publicado por la escuela en 1946 se logra deducir el alto nivel de exigencia establecido, mismo que provocó la "eliminación de un numero considerables de alumnos, sea por falta de disciplina profesional, sea por incapacidad o ausencia de vocación". Entre la lista de alumnos que fueron expulsados de la escuela llama la atención encontrar a actores como Felipe de Alba y Lola Bravo.

ESCUELA NACIONAL DE ARTE TEATRAL
Fundada, en 1918, como dependencia de la Dirección de Bellas Artes de la Universidad Nacional, puede considerarse el primer intento institucional por formalizar en México los estudios teatrales.
Sus antecedentes provienen de las clases de declamación y arte dramático del Conservatorio Nacional de Música, una escuela que, salvo escasas excepciones, nunca se constituyó como un verdadero centro formador de actores para la vida profesional. Por ello, a raíz de que en 1917 el Coservatorio fue incorporado al Departamento Universitario de Bellas Artes, el director del mismo acordó la fundación de la Escuela Nacional de Arte Teatral y nombró como su primer director al entonces estudiante de jurisprudencia, Julio Jiménez Rueda. Su sede se trasladó durante su breve existencia de los bajos del Conservatorio a la Escuela de Odontología, frente a la Plaza de Santo Domingo. Según cuenta el propio Jiménez Rueda, la escuela funcionaba como taller, "no había hora fija para laborar; los actores tenían la misma edad que el director y los profesores les llevaban unos cuantos años". Las materias que se impartían -al parecer sin algún apunte de sistematicidad- eran arte dramático, a cargo de Eugenia Torres y Enrique Tovar Avalos; lectura escénica, por conducto de María Luisa Ross; historia del teatro, que impartía el director de la escuela; cine, a cargo de Manuel de la Bandera, e historia del arte, dictada por Carlos Lazo. Durante los casi de dos años que funcionó la escuela se realizaron varias temporadas en los teatros Virginia Fábregas, Ideal y Principal, donde los alumnos interpretaron obras como Marianela, Primavera en otoño y La pequeña fuente (1918), bajo la dirección de Eugenia Torres y de Tovar Avalos. Pese a la intensa actividad desarrollada, pocos fueron los egresados que asumieron como profesión la vida teatral: entre ellos cabe mencionar al actor Miguel Angel Ferriz y a la escritora y funcionaria Amalia González de Castillo Ledón. Entre quienes cursaron estudios teatrales en esta escuela y después eligieron otro campo profesional cabe mencionar al connotado astrónomo Luis Enrique Erro. Su disolución tuvo lugar en 1920 debido, según el propio Jiménez Rueda, a "un acuerdo del jefe de las operaciones del Ejército de Oriente que al triunfar la revolución de Agua Prieta clausuraba la escuela"; asimismo, tuvo que ver el que su joven director ingresara al Servicio Exterior y marchara hacia Sudamérica ese mismo año. A partir de entonces, las clases de actuación volvieron a incorporarse a la matrícula del Conservatorio.
Otros de los estudiantes que pasaron por la escuela fueron Armanda Chirot, Mercedes Ferriz, Elvira Cano y Rosa Basurto, entre otros.

ESCUELA NACIONAL DE PLASTICA DINAMICA
Aunque tuvo una efímera existencia y no logró por tanto corroborar su ambicioso proyecto, se consigna por representar un importante ejercicio conceptual y organizativo respecto al desarrollo de una escuela de artes que estuviera enfocada hacia el impulso de un ballet nacional.
Atribuido al bailarín y coreógrafo ruso Hipolite Zybine, en 1931 le fue presentado al entonces jefe del Departamento de Bellas Artes, Carlos Chávez, quien debía interceder para su realización. En él se propone la "creación de la Escuela Nacional de Plástica Dinámica con el fin de organizar y sistematizar la enseñanza del baile", así como para indagar en el estudio de los bailes folklóricos actuales y antiguos que permitirían la formación de un ballet nacional. Los estudios básicos serían realizados en seis años, y dos más se destinarían a cursos especiales. El egresado del nivel básico sería candidato a ostentar el grado de bailarín titulado, con derecho a ser admitido en las clases de piano del Conservatorio o bien en la Academia de Bellas Artes; por su parte, con la terminación del ciclo de ocho años se obtendría el grado de "perito artísta en plástica dinámica" y el de escenógrafo. Además, se tendría el derecho de ingresar como profesor de cultura física y plástica dinámica a cualquiera de las escuelas de la SEP, así como la posibilidad de ser admitido en los "establecimientos cinematográficos del gobierno". Los alumnos de primer ingreso debían tener entre 9 y 12 años y haber cursado por lo menos tres grados de primaria. Durante los seis años de estudio se impartirían también las clases correspondientes a 4º, 5º y 6º año de primaria, y a 1º, 2º y 3º de secundaria. En cuanto a las clases de plástica dinámica, se desarrollaban a partir de un temario esquemático dividido de la siguiente manera: primer año, ejercicios clásicos y pasos simples, Plástica (leyes de resistencia, de oposición y manejo del cuerpo), gestos de los movimientos físicos, piano, Gimnasia para niños, deportes, dibujo y mitología; segundo año: ejercicios clásicos, bailes mexicanos, plástica y gestos, piano, dibujo, mitología, gimnasia para niños y deportes; tercer año: técnica clásica, bailes mexicanos, plástica, expresividad, piano, gimnasia, deportes, dibujo, escultura elemental, historia de cultura, del arte, de música y de bailes de los pueblos antiguos. Adicionalmente se incluyen exhibiciones teatrales; cuarto año: técnica clásica, bailes mexicanos, plástica, expresividad, historia de la cultura, composición de bailes, pintura, escultura, gimnasia, deportes y exhibiciones teatrales; quinto año: técnica clásica, principios de especialización en bailes característicos, bailes antiguos, plástica, expresividad, historia de la cultura, composición de bailes, piano, pintura, gimnasia, deportes y exhibiciones teatrales; y sexto año: técnica clásica, bailes característicos, plástica, expresividad, composición de baile, piano, teoría de la música, conocimiento de los instrumentos típicos nacionales, pintura, escultura, historia de la cultura, anatomía y fisiología elementales, masaje, gimnasia, deportes, excursiones a museos y exhibiciones teatrales.
Según se transcribe en el propio proyecto, después de los ocho años de estudio los alumnos "abarcarán un estudio polilateral teórico práctico, no únicamente de ballet, sino también de sus ramas adyacentes que son: la música, la pintura y la escultura. Y en caso de que uno de ellos descollase como un verdadero talento se encontraría en aptitud de reunir en sí las tres ramas del arte y llegar a ser de esto el creador de todas las posibilidades humanas... Para decirlo de una vez, se obtendría el ideal del creador en el arte".
Aprobado el proyecto, la escuela comenzó a funcionar el 29 de abril de 1931, siendo nombrado como director el escenógrafo Carlos González y como coordinador el propio Zybine. Entre sus primeros maestros figuraron Amelia Costa y Gloria y Nellie Campobello. Ese mismo año algunos maestros y alumnos participaron en el estreno del Ballet 30-30. Sin embargo, menos de un año después, a principios de 1932, se declara la suspensión de actividades de la escuela y poco después se crea la Escuela de Danza de la SEP, ya bajo la conducción de las hermanas Campobello.

ESCUELAS NOCTURNAS DE ARTE PARA TRABAJADORES
Fundadas a principios de los años 30's con el objeto de sensibilizar y capacitar a los obreros en materia artística, en ellas se impartieron clases de actuación, así como el primer curso de escenografía en México.
Al menos dos planteles funcionaban, siendo su director general el escritor y maestro Arqueles Vela; también entre los directivos estuvo el músico Angel Salas. Entre las clases que se ofrecían tuvo particular apoyo e interés la de Actuación, que era impartida por Julio Bracho. De los alumnos de estas escuelas surgieron los miembros de Trabajadores de teatro, grupo que en 1933 realizó una espectacular presentación de Lázaro rió, de O'Neill, con más de 300 actores en el escenario del teatro Hidalgo. Cada uno de los planteles mantuvo también su propio grupo; éstos fueron dirigidos por Fernando Wagner y Armando List Arzubide. Las obras que estrenaron fueron: Las sombras, El camaleón, El asesinato del general Emiliano Zapata y Aparición de la virgen de Guadalupe (todas en 1935). Bajo el nombre de Trabajadores del teatro estrenaron también Jinetes hacia el mar, San Miguel de las Espinas (1933) y El sueño de Quetzalma (1935).
En cuanto a la clase de Escenografía, el programa fue elaborado por Carlos González y Gabriel Fernández Ledesma, quienes dieron forma al primer plan para sistematizar la enseñanza y el aprendizaje de esta importante materia. Durante dos años era desarrollado un temario amplio que se dividía, el primer año, en pláticas sobre teatro, teoría sobre volúmenes geométricos, volúmenes en rotación, organizaciones escénicas de composición, conocimientos técnicos sobre materiales utilizados para escenografía y sus aplicaciones, ejercicios de composiciones geométricas abstractas, construcción a escala de un pequeño teatro de experimentación objetiva y ejercicios prácticos de perspectiva de observación. Al final del primer año se proyectaba un concurso de escenografías en maqueta. Para el segundo curso se abordaban la observación y conocimientos técnicos sobre organización de espacios habitados, iluminación y vestuario, y se concluía con un concurso para seleccionar el mejor proyecto de escenografía, mismo que sería ejecutado por todos los alumnos.
Desafortunadas lagunas en el seguimiento de la historia teatral mexicana impiden conocer sobre los resultados prácticos de este ambicioso proyecto que se adelantó 15 años a la primera carrera oficial de escenografía.

ESPECTADOR, EL
Revista semanal dedicada a la crítica de teatro, cine, arte y literatura que durante su breve existencia contribuyó a revalorar la importancia de la crítica como riguroso instrumento de análisis del arte teatral.
Fundada y dirigida por Humberto Rivas, entre enero y julio de 1930 vieron la luz 27 números que reseñaron buena parte de la actividad teatral de ese año (exceptuando la abundante presencia del género chico). Entre sus colaboradores se contaron Xavier Villaurrutia, Ermilo Abreu Gómez, Bernardo Ortiz de Montellano, Salvador Novo y Celestino Gorostiza; éste último ocupó la jefatura de redacción a partir del número 20. Entre los tópicos desarrollados por sus articulistas destacaron los comentarios respecto al teatro mexicano actual, el teatro experimental, la crítica y el público, las traducciones teatrales y la evolución mundial del arte escénico. A decir de Magaña Esquivel, esta revista "representa un momento del teatro en México, una tendencia de redimir la crítica teatral que en esos días parecía estar sujeta al propio sistema económico y de publicidad que sustentaba a los periódicos de información general", y agrega que "a la idea de remediar y preservar esta inversión de valores respondió El Espectador, para hacer ver que el crítico es también un creador porque coadyuva en una delicada disciplina social: la de formar, guiar, orientar y conservar la sensibilidad colectiva, sin renunciar a ninguna de las prerrogativas de la cultura".

ESPERANZA IRIS, TEATRO
Ubicado en lo que antes fuera el teatro Xicoténcatl, en el nº 38 de la 2a calle de Dónceles, fue inaugurado el 25 de mayo de 1918, ante la presencia del entonces presidente Venustiano Carranza, con la interpretación de la opereta La duquesa de Bal-Tabarín, por parte de la Compañía de Esperanza Iris.
Su construcción, a cargo de los Arquitectos Ignacio Capetillo y Federico Mariscal, inició el 15 de mayo de 1917 y concluyó un año después, justo antes de su inauguración oficial. Una vista aérea del teatro muestra una construcción estilo herradura con capacidad para 2400 espectadores, divididos en tres pisos (aunque en la remodelación de 1975 se redujo el número de butacas a 2 mil). Precisamente en el interior de la sala, en cuya construcción participaron los hermanos Tarazona, se concibió un sistema de levantamiento del mobiliario que permitía transformar la planta baja en un enorme salón de baile.
Durante los primeros 15 años de funcionamiento del teatro, siendo empresario del mismo el señor Juan Palmer, esposo de Esperanza Iris, se estrenaron en su escenario gran cantidad de operetas y zarzuelas europeas que hicieron del inmueble el lugar de reunión de la alta burguesía, toda vez que el repertorio aquí presentado contrastaba con el auge nacionalista que en otros teatros se manifestaba a través de las revistas mexicanas. Durante este periodo el Iris fue sede de las presentaciones de destacados artistas extranjeros, entre quienes destacaron Enrico Caruso y Arthur Rubinstein. También sirvió para las presentaciones, en 1925, del bataclán francés de Madame Rasimi que generaría una gran oleada imitativa a través de lo que se conoció como el Rataplán mexicano.
En 1934 el inmueble se transformó en sala cinematográfica, aunque nuevamente en los 40's trató de resurgir como edificio teatral a través de la presentación de Compañías de estilo diverso que iban desde las revistas de Roberto Soto hasta los dramas de María Teresa Montoya, pasando incluso por la presentación de artistas de variedades y carpas como Clavillazo, Palillo y Borolas. Todavía en su ocaso llegó a presentar programas de burlesque, muy lejanos al espíritu refinado con el que había sido creado por su dueña.
En 1955 fue clausurado y permaneció varios años cerrado hasta que en 1975 fue remodelado por el Arq. Giner de los Ríos -por encargo del gobierno del Distrito Federal-, y reinaugurado con el nombre de Teatro de la Ciudad, que aún conserva pese a haber sido restaurado ya en dos ocasiones, una de ellas a causa de incendio que se produjo en su interior el 3 de noviembre de 1984.

ESPINAL, CARLOS (Vallejo).
Torrecilla, Pue., último cuarto del S. XIX Cd. de México, 1961 Titiritero, fue el último dueño y director de la Cía. de Autómatas Rosete Aranda, a la que por momentos hizo revivir su antiguo esplendor.
Durante su juventud tuvo su primer acercamiento a los títeres a través de funciones que organizaba en los portales de su pueblo natal. Sin embargo, hubo de emigrar a México y durante años se dedicó al diseño publicitario, hasta que, en los principios de la revolución armada, volvió a dar funciones de títeres. Alrededor de 1913 ofreció espectáculos para las tropas revolucionarias en el teatro Zaragoza de Silao, Guanajuato, y poco después emigró con su familia al sur de los Estados Unidos, donde se unió a una caravana de artistas que presentaba sus espectáculos en diversas regiones de la Unión Americana. Su compañía era conocida en ese entonces como The Mexican Puppets Show, y entre sus exhibiciones destacaban la Corrida de toros y la fiesta de esqueletos, espectáculos que décadas atrás habían hecho populares los Rosete Aranda. Cuando la situación política en México pareció llegar a la estabilidad, alrededor de 1917, regresó al país con un equipo de producción que incluía una carpa propia, equipo de luz, imprenta y atrezzo. A partir de entonces, comenzó a adquirir muñecos que formaban parte de la colección de los Rosete Aranda.
Siendo uno de los pioneros de la carpa en México, durante poco más de 10 años se dedicó al espectáculo de variedades hasta que en los años 30's volvió a reabrir su compañía de títeres. En 1943 firmó un contrato con Francisco Rosete mediante el cual adquirió el resto de la colección de muñecos de la legendaria compañía, así como su razón social. A partir de entonces su compañía tomó el nombre de "Títeres de Rosete Aranda, Empresa Carlos V. Espinal e hijos". A decir de Guillermo Murray y Sonia Iglesias, la compañía creció de tal manera que durante sus giras el atrezzo debía ser transportado en hasta seis carros de ferrocarril. Con el nacimiento de la televisión participó con su compañía en numerosos programas, particularmente en singulares representaciones de ópera con muñecos. Después de su muerte, la empresa quedó en manos de sus herederos, quienes años después entraron en querellas legales con los herederos de los Rosete por la posesión legal del nombre y la colección.
Entre las obras que presentó se encuentran: Los efectos del Charleston en el cuerpo (1926), Los pulsadores romanos, Barba Azul (ambas en 1929), La llorona (1930) y El gato con botas (1935).

ESPINO "CLAVILLAZO", ANTONIO
(Teziutlán, Pue., 08/1910 - Cd. de México, 24/11/1993) Actor, aunque se inció como actor dramático, desarrolló en la carpa el estilo y la expresión que hicieron trascender su fama hasta el cine.
Desde niño mostró afición por divertir a sus amigos con un personaje estilo payaso, maquillándose con los colores que desteñía el papel de china mojado. Casi adolescente fabricó en su casa un pequeño teatro de títeres en el que daba función a jóvenes vecinos a los que cobraba unos cuantos centavos. No le gustó la escuela ni el oficio de carnicero de su familia; así que cuando llegó a Teziutlán una carpa trashumante, quedó fascinado por las candilejas y marchó con la compañía a la ciudad de México; corrían los años 30´s. Decidido a ser artista comenzó como "extra" con el director Ricardo Mondragón, pero su carrera no estaba en el género de drama sino en el sketch y la comicidad. Inició su actividad de cómico en la carpa Estrella con el sobrenombre de "Chumiate". Este nombre no se adaptaba a su personalidad y al personaje que poco a poco construía. A sugerencia del cómico Resortes se puso "Clavos", después "Clavillo" y por último "Calvillazo". con este sobrenombre cosechó triunfos en las carpas, radio, teatros y cine. Con su esposa Noemí Barreiro formó pareja cómica y de baile. sus sketchs estaban siempre salpimentados con sus frases características: "¡Nomaaaaás!" y "¡Nunca me hagan éso!" acompañadas de amplios gestos de las manos abriéndo los brazos y agachando un poco la cabeza. Vestía, en sus presentaciones, pantalón camisa y corbata holgados; se tocaba con un sombrero de fieltro redondo y pequeño con una ala corta terminada en picos, amoldada en forma de tricornio. Después de las carpas desarrolló una larga carrera en el cine, en el que debutó en 1956.

ESPINO, EDMUNDO
(Mazapil, Zacatecas, 19/07/1894 - Cd. de México, 24/12/1964)
Actor de Teatro y Zarzuela, trabajó para diversas compañías con las que realizó giras por todos los estados de la República.
En 1911 inició su carrera como corista en la compañía de Leopoldo Beristáin y Flavio Acevedo, que se presentaba en el Teatro Apolo. Durante los años que duró el movimiento armado de la Revolución trabajó en diversas compañías como la de Moisés Cubas y la de Prida, Ortega y Castro Padilla, que por entonces ocupaba el teatro Lírico. Participó en la fundación del primer sindicato de actores, en 1922, y tres años después probó suerte como director de escena en la compañía de Celia Montalván. Más tarde regresó como primer actor de comedia y realizó giras por la República y América Latina como parte de las Cías de Julio Taboada y de Lupe Rivas Cacho. También llegó a dirigir las Cías. de Leopoldo Beristáin y Manuel Medel. A principios de los 60's recibió la medalla Eduardo Arozamena por más de 50 años de actividad artística.
Entre las obras en las que actuó se encuentran: Verde blanco y colorado (1920), Piñatas políticas, Los desorejados, Comunistas y dorados (todas en 1935), La quinta columna (1940), Ases y estrellas, Chófer... al Tívoli (1946), Pist!... pist! al Lírico, Colegialas a media noche, Todo a media luz (1950) y Petit Café (¿?).
Como director de escena se mencionan sus obras Piñatas políticas, Los desorejados y Comunistas y dorados (1935).

ESTILOS
Para Usigli, "en las artes la palabra estilo se define como una proyección universal que afecta a las artes mismas y no a sus instrumentos ni a sus géneros o formas canónicas. De esta forma puede hablarse de un estilo en las artes para definir un movimiento general de expresión del espíritu, sujeto al mismo grupo de ideas dominantes que determinan la realización de la vida social, religiosa y económica de un país, de un continente o del mundo entero en cierto periodo. Un estilo es un fenómeno total de cambio, un acontecimiento de unidad de la vida, de la cultura y del arte en el mundo". Refiriéndose a los estilos en el teatro, afirma que como todas las artes posee "dos estilos básicos, dos estilos manantiales, que son el Clásico y el Romántico (en arquitectura Clásico y Barroco.)" . Concede, sin embargo, que el Realismo podría constituir el "tercer estilo manantial del teatro", pese a ser tradicionalmente el "más complejo, el peor reglamentado y el más erróneamente aplicado de todos los estilos del teatro".
El estilo Clásico es definido por Usigli como "el conocimiento de la vida expreso en formas objetivas y su fin: la corporificación idealmente humana del espíritu". Considerado el único puro e ingenuo de todos los existentes, el estilo Clásico se manifiesta en la cultura griega a través de la religión, la filosofía, la poesía, la épica, la escultura y la poesía dramática. "La tragedia y la comedia clásicas, que instituyen los géneros fundamentales del teatro, son dos formas predominantes de la vida en Grecia. Según las raíces, la tragedia representa el canto del chivo, un canto de terror, desolación y piedad ante el destino final del hombre con relación a los dioses. La comedia, canto aldeano, expresa el regocijo del hombre ante el advenimiento de una fortuna próspera... Una definición utilitaria para los estudiantes del teatro, sería quizás que el estilo clásico asocia al conocimiento de las relaciones entre los hombres, el conocimiento de los elementos del arte y el respeto de sus límites".
Usigli afirma que "a diferencia del estilo Clásico, que es imitativo, el Romántico es interpretativo. Contrasta con el clásico en tres puntos principales: la aspiración siempre insatisfecha, como opuesta al conocimiento; el sentimiento sin límites como opuesto a la expresión plástica, y la invención de la vida como opuesta a la imitación de la vida... El Romanticismo es desde siempre un grito sin voz, un sentimiento sin forma, una idea sin cauce" que, en lo que respecta al teatro, "tiene orígenes puramente cristianos". La dramaturgia de la edad media, "con sus milagros, misterios, interludios, moralidades y autos sacramentales trazados a dos dimensiones, no refleja sino pálidamente una época desesperada de esplendor cristiano, en que las crucifixiones, los sacrificios, las cruzadas y las resurrecciones, a imitación de la de Cristo, dan la nota romántica más clara". El autor romántico "no escribe para el teatro, sino para la verdad y la vida; no persigue una realización de orden estético, sino de orden puramente moral; no quiere triunfar como artista, sino como hombre sincero".
Respecto del Realismo, Usigli lo distingue de la realidad en la medida de que ésta última se transforma permanentemente mientras que el Realismo "trata de fijarla coagulando algunos de sus aspectos para servir a un fin determinado. De esta manera, el arte efectúa uno de sus más grandes trucos: nos presenta con una apariencia de realidad algo que ha dejado de serlo porque ha dejado de transformarse". Contrario a lo que ocurre con los otros dos estilos manantiales, elementos realistas suelen aparecer inmersos en otros estilos, y no es hasta fines del siglo XIX que viene a constituirse como un estilo personal y claro, "capaz de producir en el espectador una mayor ilusión de realidad".