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NACIONAL, GRAN TEATRO
El más importante teatro del siglo XIX, se levantó en la antigua calle de Vergara (hoy esquina de Bolivar y Cinco de mayo), y fue inaugurado el 7 de abril de 1944 con una función teatral de Las paredes oyen, de Juan Ruiz de Alarcón.
Fue impulsor y patrocinador de la construcción Francisco Arbeu, quien encomendó los planos al Arq. Lorenzo de la Hidalga. Pese a recibir fuertes críticas por la supuesta vulnerabilidad del diseño, la construcción se inició el 18 de febrero de 1842, siendo el entonces presidente Antonio López de Santa Anna el encargado de colocar la primera piedra. Respecto a la valoración del diseño, que tantas polémicas generó durante la construcción, el Arq. e historiador Manuel Francisco Alvarez llegó a sostener que el Teatro Nacional resistía la comparación con la Scala de Milán y con el Burdeos, de Francia, ubicándose como uno de los más grandes y modernos del mundo. Por su parte, el historiador Manuel G. Revilla consideró que el Nacional era el "único edificio del México Independiente que, por su magnitud e importancia, pudo competir con los admirables templos y palacios debidos a la Conquista". Además de las virtudes que los historiadores destacaron de su fachada, en su interior llamaban la atención sus 32 camerinos, así como sus salones para sastrería y para pintura de decorados. Por su parte, la sala albergaba un total de 2395 butacas distribuidas en patió, balcones, palcos, galería y ventilas.
En 1844, todavía con el rumor de que se caería en la primera oportunidad, el teatro abrió sus puertas con el nombre de Teatro Santa Anna, convirtiéndose rápidamente en el más importante de su tiempo. Durante su primer año cambio dos veces de nombre, primero por el de Vergara y después por el de Gran Teatro Nacional. Todavía llegó a cambiar su nombre por el de Gran Teatro Imperial, durante el gobierno de Maximiliano, hasta convertirse nuevamente en Nacional. En su escenario se cantó por primera vez en público el Himno Nacional; esto fue el 16 de septiembre de 1854. Durante su casi 60 años de funcionamiento, albergó funciones de ópera, drama y comedia, aunque en sus últimos lustros se ocupó en presentar temporadas de zarzuela y género chico. También sirvió para la realización de conciertos, festivales, funciones patrióticas, banquetes y bailes.
A causa de un temblor ocurrido en 1894, el teatro sufrió severos daños que hicieron pensar en su cierre definitivo. Por esa razón, en 1900 lo adquirió el gobierno anunciando que lo restauraría para ofrecer en él espectáculos populares. Sin embargo, contra lo convenido y sin previo aviso, a principios de 1901 comenzaron las obras de demolición que tenían por objeto permitir la ampliación de la Av. Cinco de mayo. Dicha acción formaba parte de un plan de modernización de la ciudad que tenía como lema "demoler para construir". De esta manera, en 1901 desapareció el Gran Teatro Nacional, bajo la promesa de construir allí mismo un teatro más moderno que, no obstante, fue inaugurado 33 años después. Numerosos historiadores e intelectuales en su momento, y después, criticaron el "sacrificio" de este inmueble ante una "mal entendida idea de progreso". Actualmente, una reproducción en maqueta de este teatro puede apreciarse en el Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU).

NAHUAL, EL
Grupo de teatro guignol, antes llamado Rin Rin, tuvo una existencia de 25 años en los que se presentó tanto en escuelas como en fábricas y lugares públicos de México y el extranjero.
Fundado en 1933 por Germán Cueto y Roberto Lago, como parte del proyecto de teatro guignol patrocinado por la SEP, tuvo como animadores a Lola Cueto, Francisca Chávez y Guillermo Torres "el Chato", a los que más tarde se agregarían Carlos Mabarac, Manuel Carrillo, Guadalupe Aragón, Carlos Andrade, Fausto Contreras, Juan Guerrero y Mireya Cueto, entre otros. En 1939 cambió su nombre por el de Nahual, ocupándose Roberto Lago de la dirección artística. Desde entonces y hasta 1958 el grupo combinó la representación de obras con la impartición de cursos y talleres sobre teatro de títeres, destacándose en sus representaciones el títere conocido como Señor Guignol. Entre las obras de su repertorio cabe destacar ¡Ya viene Gorgonio Esparza! (1941) y Don Juan Tenorio (1943), que, a decir de Nomland, son obras no didácticas y con un grado de complejidad no manejado generalmente por el resto de los grupos de teatro guignol. En 1944 realizó una gira por varias ciudades de los Estados Unidos y a principios de 1947 desarrolló una larga serie de 76 presentaciones por diversas ciudades de Venezuela. Un año después, con la apertura de la Escuela de Teatro Guignol, varios de sus miembros se integraron como maestros.
Otras de las obras de su repertorio fueron: La guerra con Ventripond, El baile de las lagarteranas, Los marineros, El cerezo, El médico campesino, El primer destilador, El señor guignol y Prólogo de guignol.

NAPOLES, LEONCIO
(Cd. de México, 12/09/1918 - Cd. de México, 20/09/1994)
Escenógrafo, fue miembro fundador de la primera carrera de Escenografía en México y durante la segunda mitad del presente siglo diseñó escenografías y vestuarios para numerosas obras y ballets.
Estudió dos años en la Escuela Nacional de Arquitectura de la UNAM y posteriormente, al fundarse el Departamento de Producción Teatral del INBA, en 1945, se desempeñó como asistente de Julio Prieto. En 1949 participó junto a Prieto en la fundación de la carrera de Escenografía de la Escuela de Arte Teatral del INBA y desde entonces hasta su muerte se desmepeñó como maestro de dicha institución.
Debutó como escenógrafo en 1948, con la obra Camino real, que fue estrenada en el Palacio de Bellas Artes. Posteriormente trabajó con el grupo Teatro Estudiantil Autónomo, de Xavier Rojas, para quien diseñó la escenografía de las obras Que tú me quieras y La triple porfía (ambas en 1950). Desde entonces diseñó la escenografía para más de 30 obras, entre las que se mencionan Muertos sin sepultura (1950), Otra primavera (1956) y Rosete Aranda como en su tiempo (1982). Además trabajó para distintos ballets, entre los que se menciona El norte, coreografía de Ana Mérida.
Otras de las obras para las que hizo escenografías fueron: Luces de Carburo (1951), Retablo de Melisenda y Gaifero (1952); La mujer no hace milagros (1956), El gesticulador, Almas perdidas, Enriqueta sí, Enriqueta no (1958); Luna de miel (1959), El escándalo de la verdad, La casa de la Santísima (Ambas en 1960); El inspector (1961), Un sombrero lleno de lluvia, La versión de Browning, Crepúsculo otoñal (1962); Los años de prueba (1963), Proceso por la sombra de un burro (1967), Dos viejos pánicos (1972), El paraje de la luna rota, El cuadrante de la soledad (1973); El hombre que hacía llover, El soldadito de plomo (1976); Panorama desde el puente (1980), Tres desenlaces (1983), ...Y esto nos pasó a nosotros (1985), Al otro día (1986). Historia de un anillo (¿?), La cuestión jurídica (¿?), Coloquio nocturno (¿?), Cuento viejo (¿?) y Espíritus (¿?).

NAVA "CHIPIS", AGUSTIN
(San Martín, Tezmelucan, Pue., 08/1921 - ¿?)
Actor y bailarín de carpa, durante casi 50 años se presentó en infinidad de escenarios populares a lo largo del país.
Desde jóven mostró una disposición natural para el baile y el chiste. El mundo de la farándula le atraía y al venir a la ciudad de México en busca de trabajo, inició su carrera de cómico en los concursos de aficionados que se hacían en las carpas. Gracias a sus dotes de bailarín ganó varios concursos de swing y boogui-boogui. En 1947 fué contratado por Pedro Jara, empresario de la carpa Libertad número 1, que se ubicaba en Vizcaínas y San Juan de Letrán (hoy Eje Lázaro Cárdenas). Esta era una de las cuatro carpas que la Asociación Nacional de Actores había creado para que los artistas de carpa y variedad tuvieran fuentes de trabajo. Durante su carrera se desempeñó como actor genérico, es decir que podía hacer toda clase de personajes: niño, viejo, galán, poeta, borracho y los que se le ocurrieran en los sketchs que representaba. Hizo pareja con Lolis con la que bailaba las danzas de moda. Trabajó con artistas de carpa y variedad como Harapos, La Flaca, Serapio, Willy, Pestañas, Pistache y Kike entre otros, y recorrió numerosos escenarios de carpa como la Olimpia, Garibaldi y Variedades. Fue también empresario de una pequeña carpa llamada Lolis. Después de desaparecidas las carpas trabajó en las caravanas de artistas que hacían giras por diferentes ciudades del interior de la república, y posteriormente como payaso en fiestas infantiles y reuniones.

NAVARRETE, RODOLFO
(Mérida, Yuc., 2/02/1896 - Cd. de México, 06/11/1959)
Actor, interpretó durante años el Don Juan Tenorio. Debutó a los 15 años en teatro y llegó a pertenecer al elenco de los teatros María Guerrero, Capitolio, Alcázar, Arbeu, Principal, Colón y varios del interior de la república. En 1922 se convirtió en socio fundador del primer sindicato de actores y más tarde se incorporó a la radio, al cine y a la televisión. Fue locutor de la XEW. Sin embargo, la actividad que le valió el reconocimiento fue la representación del Don Juan Tenorio, mismo que llegó a interpretar más de 600 veces durante las breves temporadas anuales que se realizan en noviembre. Todavía unos días antes de morir concluyó su última temporada de dicha obra, interpretando a Don Gonzalo de Ulloa. En 1925 estrenó una obra de su autoría titulada La comedia de la vida.
Otras de las obras que interpretó fueron: Blanca (1914) y La guitarra del amor (1917).

NAVARRO, MATILDE
Actriz, tanto en el género dramático como en el lírico fue una de las Actrices más importantes de la segunda mitad del XIX; todavía durante los primeros años del presente siglo destacó como actriz de carácter de la Cía. Virginia Fábregas.
Estudió actuación en la escuela de la Sociedad Filarmónica, que a partir de 1866 se convertiría en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Luego de realizar algunas presentaciones como actriz aficionada, debutó profesionalmente en 1870 con las obras La epístola de San Pablo y La isla de San Balandrán. En 1875 formó parte de la primera Cía. teatral del Conservatorio, que, bajo la dirección de Enrique Guasp, dio a conocer a numerosos actores egresados de esa que puede considerarse la primera institución académica del teatro en México. Posteriormente formó parte de las más importantes Cías dramáticas, como la de Leopoldo Burón, y líricas, como las de Isidoro Pastor y Enrique Labrada. En 1900 se incorporó al elenco de Virginia Fábregas y Pancho Cardona, con quienes trabajó durante años en los teatros Arbeu, Renacimiento e Hidalgo. No obstante, durante ese periodo también tuvo la oportunidad de realizar temporadas de género chico en el teatro Principal.
Entre las múltiples obras que interpretó cabe destacar Los soldados de plomo, Lo que está de Dios, La llave de la gaveta (1875); Sor Juana Inés de la Cruz, Impulsos del corazón, La dama de las camelias, Epílogo de una historia, La epístola de San Pablo, Pobres y ricos, Gracias a Dios que está puesta la mesa (1876); La línea recta, El escavo de su culpa, No hay mal que por bien no venga, El estómago, Consuelo, El viaje a la luna (1879); La vida es sueño, Hamlet, Cada oveja con su pareja, Otello, La muerte civil (1886); Dora, Marina (1889); Los zangolotinos, El carnaval de Venecia (1890); La marsellesa, La Traviatta, San Hipólito en su casa, El pompón (1891); Las hijas de Eva, Perfiles y contornos, El cuento de adas, La tempestad, El milagro de la virgen (1892); La guerra santa, Los payasos, El rey que rabió (1894); Bocaccio (1896); La hija del barba, Escuela de los maridos, Mancha que limpia (1897); Chateau Margaux, La cuarta plana, Don Luis Tumbón, La toga roja, Sullivan, El patio, El novio de doña Inés, Isabel Juárez o Sor Teresa (1900); El loco Dios, Tosca, Sor Teresa, Los dos pilletes, Teresa Raquín (1901); Lo cursi, Marcela (1902); Los siete dolores de María, Lo que no debe callarse (1903); La inclusera, Tierra baja, Al natural, Malas herencias, La fiesta de San Antón, Flor de Mayo, Bazar de muñecas (1904); Divorciémonos, El chiquillo (1905); La hija del rey, El número 1513, Isabel la Católica, Juárez y Maximiliano, La pasión y muerte de Jesús (1906); La loca de la casa (1908), La tragedia de las rosas (1910), México al día y Marina (1911).

NAVARRO, MERCEDES
(Madrid, España, 1887 - Cd. de México, 1982)
Actriz, miembro de la misma generación de la que surgieron María Luisa Villegas, Dora Vila y María Teresa Montoya, entre sus interpretaciones cabe destacar la Nora de Casa de muñecas, representada por primera vez por una compañía mexicana en 1916.
Radicada en México desde niña, debutó durante la primera década del siglo como parte de la Cía. de Virginia Fábregas. Allí interpretó papeles de dama joven antes de asumir roles protagónicos en la Cía. de Joaquín Coss, con quien trabajó en las obras Fedora (1913), La comida de las fieras y Fernanda (1914), entre otras. Durante todo el año de 1916 ocupó el teatro ideal al lado de Julio Taboada, y juntos desarrollaron un amplio repertorio que incluyó el drama ibseniano antes citado. Esta obra, que se presentó por primera vez en México en 1904, a cargo de una compañía italiana, significó también su consolidación como actriz dramática. A partir de entonces representó dramas y comedias del repertorio español y francés, pero también apoyó el estreno de obras mexicanas. Precisamente en 1923, mientras María Teresa Montoya se presentaba con la Cía. del Teatro Municipal -compañía oficial del Ayuntamiento de la Ciudad-, puso en escena las obras mexicanas La agonía, La esclava y La que volvió a la vida, contribuyendo con ello a la difusión de sus nóveles autores, Ricardo Parada León y Francisco Monterde. Después de trabajar como actriz durante más de 30 años, se dedicó en su madurez a la docencia.
Entre las numerosas obras que interpretó se mencionan Zazá, El cabeza de familia, El escenario, Carambolas de amor, Amor salvaje (1914); La dicha ajena, Papaíto, La chocolaterita (1915); Casa paterna, Tristes amores, El secreto de Berstein, Los ojos de los muertos, La gata de Angora, El asalto, El honor, El estigma, Celosa, La sombra del pasado, La garra, Resurrección, Magda, Víctima de su culpa, El gesto (1916); La inmaculada de los deberes (1918); La verdad desnuda, Una mujer sin importancia, El niño de las monjas, La esposa (1923); No seas embustera, Entre desconocidos, Una gran señora, La culpa es de ellos, Oriente y occidente, Tierra en los ojos y El camino de todos (1931).

NAVARRO, XAVIER
(Cd. de México, 1893? - Cd. de México, 20/09/1937)
Autor teatral, desde sus inicios escribió revistas frívolas que poco a poco fueron derivando hacia el teatro de variedades.
Son escasos sus datos biográficos. Fue conocido también como el "pato cenizo" por el estreno de la revista El pato cenizo (1913), que se convirtió en uno de sus mayores éxitos gracias a la interpretación que de ella hizo Leopoldo Beristáin, por entonces en su mejor época. Escribió en colaboración con José F. Elizondo Las musas del país (1913), parodia de la zarzuela española titulada Las musas latinas. También fue autor de La revista del centenario (1921) y Las embajadoras de la simpatía (1924), entre otras. Nomland dice de su obra La ciudad de las antenas (1925) que "sirve de excelente marco para introducir el teatro de variedades".
Otras de sus obras fueron: Mexicanerías, Diálogo Tapatío (1921); Un día en el poder, La tierra de las pelonas (1924); La fiebre del bataclán, Piernas al aire (1925); Mexican Follies (1931), Siluetas mexicanas (1932) y Se solicitan callistas (1935?).

NEGRETE (Moreno), JORGE
(Guanajuato, Gto., 1911 - Los Angeles, Calif., 1953)
Actor y cantante, antes de sobresalir como una de las más importantes figuras del cine y la música nacional trabajó como actor de reparto en teatro de revista.
Estudiante del Colegio Militar entre 1927 y 1929, realizó estudios castrenses en Francia e Italia, llegando a obtener el grado de teniente. En México debutó como cantante radiofónico alrededor de 1930. Hacia mediados de esa misma década fue contratado por la compañía de Roberto Soto, con quien trabajó en las revistas México Fu-Man-Chu y Calles y más calles (ambas en 1935). Posteriormente ingresó al cine en donde obtuvo sus mayores éxitos con películas como ¡Ay Jalisco no te rajes!, Cuando quiere un mexicano, El peñón de las ánimas y Dos tipos de cuidado, entre muchas otras. Miembro fundador de la Asociación Nacional de Actores, ocupó su Secretaría General durante el bienio 1949-1951.
Además de laas antes mencionadas, participó en las obras: Piensa en mí, Puñalada, El año se desmoronó, El máximo político, Los tres mosqueteros, El nuevo jurado de la madre Conchita (1935); Señora situación, Lo que trajo el 35, Maravilla de la canción (1936); ¡Ay qué tiempos, Señor Don Manuel!, Rose Marie (Opereta-Revista) y Las quejas del pueblo (1941).

NERVO, AMADO
(Tepic, Nayarit, 1870 - Montevideo, Uruguay, 1919)
Escritor y diplomático, pese a ser considerado nuestro más grande poeta modernista, su incursión como autor dramático fue breve y discreta.
Con estudios en el Seminario de Zamora, Michoacán, desde joven colaboró con diversas publicaciones, entre las que se mencionan la Revista Azul, Sabia Moderna, El Imparcial, El Universal y El Nacional. Publicó una novela titulada El bachiller y numerosos volúmenes de poesía, entre ellos Poemas, El éxodo y las flores del camino, Lírica heróica, Los jardines interiores, En voz baja, Serenidad, Elevación, Estanque de los lotos y La amada inmóvil. En 1905 ingresó al servicio diplomático, lo que le permitió realizar largas estancias en España, Italia, Argentina y Uruguay, país éste último en el que falleció.
Su afición a las tertulias teatrales se manifestó en numerosas ocasiones en las que participó como declamador en eventos literarios y artísticos realizados en teatros de la Ciudad de México. Precisamente fue en el teatro Principal, con la compañía Arcaraz, que estrenó su primera obra: Consuelo (1899), que a decir de la crítica tuvo un modesto recibimiento. Su segunda y última incursión teatral tuvo lugar en 1903 cuando estrenó su pieza Indiscreta, durante una función realizada en beneficio de los damnificados por la peste bubónica en el norte del país.

NOCHES MEXICANAS
Nombre con el que se conoció a la primera temporada que se dedicó íntegramente al estreno de obras de autor nacional, entre 1907 y 1909.
A partir de una propuesta presentada por los autores Carlos M. Ortega Y Santiago Suárez a los empresarios del teatro Lelo de Larrea (antes María Guerrero), se instituyó una temporada que semanalmente estrenó al menos una revista mexicana. Para algunos cronistas y estudiosos este hecho representa el despegue de la revista mexicana, aunque, a decir de otros, muy pocas fueron las obras de este ciclo que mostraron una calidad sobresaliente. Entre ellas, sin duda la más popular fue La onda fría (1909), de Galindo y Elizondo, con música de Manuel Berrueco, que dado su éxito generó toda una secuela de "Ondas" estrenadas por diversos autores.
Otras de las obras que se presentaron en dicha temporada fueron: Los efectos de la onda (¿?), Instrucción obligatoria y El pato cenizo (1909).

NOMLAND, JOHN B.
(Pasadena, Cal, USA, 1923 - ¿?)
Investigador norteamericano, su aportación a la escena nacional se centra en la publicación del estudio Teatro mexciano contemporáneo, uno de los libros básicos para entender las características de este arte durante la primera mitad del siglo XX.
Estudió en la Universidad del Sur de California, donde se matriculó en Literatura Latinoamericana y donde se desempeñó como profesor. Durante la década de los 50's viajó contínuamente y aquí recabó los materiales para elaborar su estudio sobre nuestro teatro. Pese a que éste se reduce al análisis de la literatura dramática mexicana, tiene la cualidad de ser la primera investigación en la materia que abarca todos los géneros y estilos desarrollados en nuestro territorio, desde el teatro infantil y guignol, hasta el teatro rural o campesino, pasando por el género chico, el teatro de masas, el teatro político y el experimental.

NORIEGA HOPE, CARLOS
(Cd. de México, 06/11/1896 - Cd. de México, 16/11/1934)
Periodista y escritor, miembro del Grupo de los Siete Autores, participó activamente en el movimiento de renovación teatral de los años 20's y como director de El Universal Ilustrado impulsó las nuevas propuestas estéticas provenientes del teatro, la danza, el cine y la literatura.
Con estudios en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, pasó parte de su juventud en Los Angeles, California, donde además de trabajar como corresponsal de El Universal, adquirió una afición por el cine que lo llevó a publicar numerosas reseñas y un libro titulado El cine por dentro y por fuera. De regreso en nuestro país fue director de La Novela Semanal, El Ilustrado y El Universal Ilustrado, publicación esta última que durante los casi 15 años que estuvo bajo su conducción dio cuenta de buena parte de las propuestas renovadoras que surgían en las diversas disciplinas artísticas. Después de iniciarse como escritor con la publicación de relatos, entre ellos La inútil curiosidad y El chivo encantado, en 1925 debutó como autor dramático durante una temporada de la Cía. de Comediógrafos Mexicanos Pro Arte Nacional, en la que estrenó Señorita Voluntad, pieza que coincidentemente se desarrolla en la redacción de un periódico. A principios de 1926 integró el Grupo de los Siete Autores, con el que estrenó en su temporada de ese año su obra Una flapper. Dos años después firmó el acta fundacional de la Comedia Mexicana, compañía con la que estrenó su última pieza dramática: Margarita de Arizona (1929). A partir de entonces se alejó del teatro y, además de continuar su labor periodística, escribió para el cine, destacando por los diálogos para Santa, primer cinta sonora en México, y el guión de Clemencia.
El resto de su escasa producción dramátcia fue: El honor del ridículo y Che Ferrati (1926). Además escribió y dirigió la película La gran noticia .

NORIEGA, JOSEFINA
Actriz y empresaria, con su compañía de teatro transhumante recorrió plazas y pueblos del país durante casi dos décadas.
De escasos datos biográficos, al parecer se inició como bailarina en 1908, pero no es hasta 1915 que hizo su debut formal como tiple cómica en el teatro Apolo. En 1915 se unió a Miguel Flores y Carmen Leal, con quienes recorrió los teatros del país representando zarzuelas y revistas como La tempestad y La viuda alegre. Más tarde figuró como primera tiple de la Cía cubana Rogelini y con ella viajó por la isla caribeña. De regreso a nuestro país, en 1925, compró su primera carpa, que instaló por el rumbo de Mixcoac, inaugurándola con el nombre de Teatro Merced, en honor de su antiguo prometido, el torero Merced Gómez. Después de algunas temporadas comenzó a recorrer con su carpa los distintos barrios de la ciudad y, más tarde, ciudades y pueblos del país, hasta que en 1930 una tormenta destruyó su negocio ambulante. No obstante, años más tarde adquirió dos nuevas carpas con las que siguió presentándo un repertorio inusual para carpas, que incluía las obras Felipe Derblay o El herrero, El rey de reyes, Otelo, Juana la loca y Esos hombres, ésta última de Catalina D'Erzell.
Otras de las obras que representó con su teatro transhumante fueron: El pecado de una madre, Obertura (1941); Don Juan Tenorio, La llorona (1943); Vidas sin rumbo, La virgen loca (1948); La dama de las camelias, Simón el enterrador, la madre guapa, La papirusa, Sor Teresa o El claustro y el mundo, La mujer del puerto, La Adelita, La amapola del camino, Rosas de pasión (¿?).

NORIEGA, MANOLO
(¿? - Cd. de México, 17/1961)
Actor, formó parte de la compañía del Principal hacia principios de siglo y ahí se hizo popular gracias a su célebre interpretación del Agapito de Enseñanza libre.
Desde los primeros años del presente siglo figuraba ya como parte del elenco del teatro Principal, en donde alcanzó sus mayores éxitos gracias a la ya citada Enseñanza libre (1902), Los niños llorones (1901) y Chin Chun Chan (1904), en donde interpretó el papel del mandarín chino. Posteriormente se trasladó a Veracruz en donde encabezó una compañía de operetas y zarzuelas, y más tarde embarcó hacia Cuba, donde realizó presentaciones en el teatro Martí, alrededor de 1914. Más tarde viajó a Nueva York con María Conesa para filmar una versión silente de El pobre Balbuena. Además del género chico, se dedicó también a la comedia. Desarrolló temporadas en el teatro Colón, donde compartió el escenario con Prudencia Grifell en obras como Doña Clarines y Zaragueta (1910). A decir de Pablo Prida, "era un actor con una extraordinaria vis cómica y con gran talento para colocar con toda oprtunidad una morcilla".
Otras de las obras en las que actuó fueron: El sombrero de plumas, El olivar (1902); El mozo crúo (1903), La inclusera, La perla negra, El trébol, La reina mora (1904); Al dorarse las espigas (1929), El amor que pasa (1930), Guadalupe la chinaca, La viuda alegre (1937), La Francia libre, Los gavilanes, La parranda (1940); El señor Joaquín, Las hilanderas (1941); Luisa Fernanda, Don Quintín el amargao o el que siembra vientos (1944); La del manojo de rosas, La marcha de Cádiz, La viejecita, Doña Francisquita (1946); La princesa de las Czardas, La torre de oro, El rey que rabió, La casta Susana, Gigantes y cabezudos, La corte del faraón, La viejecita , El dúo de la africana, La dolorosa, Las musas latinas y La gatita blanca (1950).

NOVO, SALVADOR
(Cd. de México, 30/07/1904 - Cd. de México, 1974)
Como director, dramaturgo, comentarista, funcionario y poeta acompañó durante 50 años los movimientos teatrales y culturales más importantes del México contemporáneo, muchos de los cuales influyeron definitivamente en nuestra actual vida cultural.
Su biografía teatral comenzó a los cuatro años cuando participó en un festival escolar en el teatro Arbeu, presidido por el secretario de instrucción Justo Sierra. A los 15 años era compañero de letras de Xavier Villaurrutia y Carlos Pellicer, y a los 20 ya había publicado una antología de cuentos hispanoamericanos, había colaborado en las publicaciones El Chafirete y El Mundo, que dirigía Martín Luis Guzmán, y estaba a cargo del departamento editorial de la SEP. En 1927 fundó con Villaurrutia y Owen, entre otros, la revista Ulises, de la cual desembocaría el Teatro de Ulises, movimiento que durante un par de años llamó la atención de los círculos artísticos e intelectuales más encumbrados. Para este grupo actuó y tradujo obras de O'Neill y Synge. Pocos años más tarde escribió El tercer Fausto, tal vez la primera obra mexicana que aborda el tema de la homosexualidad, que fue traducida y publicada en Francia en 1937. A partir de entonces participó prácticamente en todas las áreas de la vida cultural: escribió poesía, novela y ensayo; colaboró en las publicaciones El espectador, Letras de México, Novedades y Nuestra Ciudad, entre otras; tradujo teatro y prosa. De él afirma Andrés Henestrosa que "sin haber sido cómplice de Contemporáneos, pertenece a este grupo" por su vocación universalista. En 1947 fue llamado a colaborar en el recién creado Instituto Nacional de Bellas Artes, como jefe de su Departamento de Teatro. Durante ese periodo destacaron los trabajos para la consolidación de la Escuela de Arte Teatral, las temporadas de teatro infantil, para las que adaptó y dirigió Don Quijote (1947), así como por el impulso a los autores jóvenes y renovadores. En 1952 ingresó a la Academia Mexicana (de la Lengua) y un año más tarde fundó el teatro La Capilla, destinado "a un público culto, distinguido, exigente y capaz". En él estrenó sus obras A ocho columnas (1956) y El joven II (1957). Después del cierre de La Capilla, en 1957, estrenó Yocasta, o casi (1961) en el teatro Xola.
Entre su actividad como traductor destacan sus versiones de Esperando a Godot, Camino a Roma, Feliz como Larry, La Dama de las Camelias, J.B., Daniel entre los lobos, Mamá nos obedece, Espectros, Ligados, La boda del cadenero, Diferente, Don Quijote, Astucia, El coronel Astucia o los hermanos de la hoja, Orfeo en los infiernos, , Querido embustero,Un hombre contra el tiempo, Amor en cuatro piezas, y La reina de los rebeldes, entre otras.
El resto de sus piezas estrenadas son: Los diálogos: Adán y Eva, Betty y Diego, Cuauhtémoc, Diálogo de ilustres en la Rotonda, La güera y las estrellas, Malinche y Carlota, Sor Juana recibe, Sor Juana y Pita; también las obras La culta dama (1951); El coronel Astucia (adapt. 1948), Cuauhtémoc (1962), La guerra de las gordas (1963) y In Ticitezcatl o El espejo encantado (1970). Entre sus obras que permanecen sin estrenar se mencionan Divorcio, La señorita Remington, El tercer Fausto, El sofá y Ha vuelto Ulises.
Como director estrenó las obras Don Quijote (1947), Astucia, Don Juan Tenorio (1948); La danza macabra, Los girasoles, Daniel entre los lobos, El pasado (1949); Rosalba y los llaveros (1950), Cocktail party (1950), Cuauhtémoc, Los signos del Zodiaco (1951), Helena o la alegría de vivir, Lázaro, El presidente hereda, La prueba de las promesas, Mamá nos obedece (1953); Paseo con el Diablo, Trece a la mesa (1954); Esperando a Godot, Proceso a los inocentes (1955); Lecho nupcial, Sangre verde, Los empeños de una casa (1959); Brigadoon (1960), Despedida de soltera, Teseo, Cuauhtémoc (1962); La guerra de las gordas (1963), Columna social y Feliz como Larry (1964), entre otras.

NUEVO TEATRO
Grupo experimental, desarrolló un amplio repertorio de obras de contenido didáctico, así como con un fuerte contenido social.
Fundado en 1943 por José Gelada, según algunos testimonios fue producto de una escición del Teatro de las Artes debido a diferencias ideológicas con Seki Sano. Entre sus miembros estuvieron los actores Marcela Prado, Armando Niebla, Salvador Granados, Rodolfo Roche y Lina Rosich, entre otros. Su repertorio estuvo compuesto por obras de Anatole France, Chejov, Steinbeck, Lord Dunsany, Clifford Odets, Maquiavelo y O'Neill, así como del propio Gelada. En 1944 dio sus primeras funciones en el Teatro del Pueblo, donde presentó La comedia del que se casó con una mujer muda, de Anatole France, contando con la colaboración musical de Jiménez Mabarack. Otras de las obras que estrenó durante esa temporada fueron Invasión y El jefe está bien puesto, farsa escrita por Gelada en colaboración con Rafael Villegas. El 25 de mayo de 1945 inauguró el Teatro Popular Ambulante de la Dirección de Acción Social del Distrito Federal. Con este foro portátil recorrieron pueblos y barrios de la Ciudad de México., con un repertorio de obras de alfabetización. Paralelamente continuaron ofreciendo funciones mensuales en el Teatro del Pueblo, donde estrenaron El padre Alberico (1945), de Maquiavelo. De febrero a marzo de 1946 se presentaron en el auditorio del Sindicato de Telefonista y en abril de ese mismo año en la Penitenciaria del D.F. Entre 1947 y 1948 realizó programas de teatro radiofónico por los canales de Radio Mil ,y en 1950 se presentó en el Teatro del Caracol con la obra Un día de octubre, de George Kaiser. Ese mismo año se realizaron funciones en el Tívoli con La mujer no hace milagros, de Rodolfo Usigli. Durante los años 50's continuó realizando presentaciones, aunque existen escasos registros sobre su actividad posterior.
Otras de las obras que conformaron su repertorio fueron: El oso, La muchacha y el nazi (1944); Una noche en una taberna, José y Elena (una versión a la obra esperando al zurdo, de Odets), La carta, Una fantasma, Donde está la cruz, Hasta el día que yo muera (1945).


NUÑEZ Y DOMINGUEZ, ROBERTO ("El Diablo")
(Papantla, Ver., 29/04/1893 - Cd. de México, 1970)
Cronista teatral, durante más de 50 años reseñó buena parte de la actividad teatral de nuestro país a partir de una concepción culta, aunque decimonónica y españolizada.
Egresado de la escuela Normal de Jalapa, abandonó sus estudios en Jurisprudencia para ingresar al periodismo como colaborador de Revista de Revistas, publicación en la que no dejó de escribir desde 1916 y de la que llegó a ser director. También escribió para Excelsior y Jueves de Excelsior, siempre firmando como Roberto El Diablo. Fue corresponsal de estos medios en Madrid y allá fortaleció una visión del teatro que permeó el conjunto de su trabajo como cronista y crítico teatral. De sus colaboraciones semanales realizó una selección a mediados de los 50's que publicó bajo el título de Descorriendo el telón, Cuarenta años de teatro en México. En este libro se describen algunos de los momentos importantes del teatro nacional, particularmente del género chico y las compañías dramáticas nacionales y extranjeras, deteniéndose apenas en algunos montajes del teatro experimental. Otro de sus libros que tienen importancia para nuestra historia teatral es 50 close-ups, en donde seleccionó algunas entrevistas a destacados artistas del medio cultural y teatral.
Otras de sus publicaciones fueron: Con Luis G. Urbina en España, Cómo vi la república española, Semáforo, El México de Manuel Acuña, Papantla, Por la calle de Alcalá , Díaz Mirón y A la sombra del Tajín.